Mindfulness

 

Jon Kabat-PrintZinn, el introductor del Mindfulness en occidente, lo define como “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”.

 

  • Mindfulness forma parte de una concepción holística del ser humano, donde la mente no se concibe separada del cuerpo físico.

La mente tiene que ver con los pensamientos. Una emoción es la respuesta del cuerpo a un pensamiento, así que mente y cuerpo están unidos.

  • Cuando hacemos las cosas sin darnos cuenta de que las estamos haciendo vivimos en piloto automático. Un ejemplo: en algún momento, durante la lectura de este texto, sin que sea tu intención, puede que tu mente te lleve a otra parte distinta de estar  «aquí y ahora, leyendo con atención su contenido». Ocurre (puede que no sea tu caso) de forma automática e inconsciente. Pasado un tiempo, caes en la cuenta de que «no estabas aquí». Bueno, tu cuerpo físico, sí, pero tu mente ( que siempre tiene un efecto directo sobre tu cuerpo físico), no.

La mente iba a otra cosa. «Realmente… no la usabas«, dice  Eckhart Tolle. Y continúa:  «la mayor parte de lo que piensas es involuntario, automático y repetitivo… Tú no piensas. Pensar es una cosa que te ocurre. Se trata de un torrente incesante de pensamiento involuntario y compulsivo al que acompañan las emociones. Estás poseído por tu mente. Cuando eres completamente inconsciente de esto, crees que el pensador, tu mente, eres tú… Pero no… porque, generalmente, no usas tu mente en absoluto, sino que ella te usa a ti».

Mindfulness enfatiza la importancia que tiene salirnos del piloto automático, de poseer la propia mente y tomar el control de nuestras vidas… estando siempre, o por lo menos la mayor parte del tiempo, atentos a lo que está ocurriendo, atentos al aquí y ahora.

  • Mindfulness  nos conecta con nuestro verdadero Yo, nuestro Ser.

Cuando nos pusieron nuestros nombres ya “éramos”. Y al nombre que nos pusieron, le siguieron ropajes o máscaras como, el doctor tal, el empresario cual, etc. Todo eso nos envuelve de tal forma que llegamos a convencernos de que esos ropajes son lo que somos. Pero eso es el ego, el falso yo.

Tampoco somos nuestros cuerpos.: un cadáver es un cuerpo sin el Ser que lo habitaba.

Frente al ego, el falso yo, está lo que ya “éramos”, nuestra esencia, lo que existe independientemente de la mente o el cuerpo, el Ser, nuestro  verdadero Yo, el espíritu, que viene de… y, a la vez, es… Dios, la Fuente, el Tao…

  • Mindfulness trabaja muy bien las emociones. La emoción puede ser definida como la reacción del cuerpo a un pensamiento.Cuando pensamos algo, nuestro cuerpo físico se modifica al mismo tiempo.

De ahí la importancia de aprender a ser conscientes de nuestros pensamientos para darnos cuenta de nuestras emociones o reacciones. Es por eso que Mindfulness es tan efectivo en trastornos como la ansiedad y la depresión, porque al identificar los pensamientos que nos generan esos estados, podemos, simplemente, observarlos. Observarlos sin juzgar.  Y esa acción hace que se disuelvan.

  • Cuando conectamos con nuestro Ser estamos en un estado de Presencia, de no-mente.

Los pensamientos, los sentimientos y las emociones tienen lugar en nosotros.Ese espacio, que contiene pensamientos, sentimientos y emociones, no debe confundirse con lo contenido. Ese espacio es el Yo Soy. Cuando entras en él, entras en un estado de Presencia.

  • Mindfulness tiende a humanizarnos. Nos facilita entrar en empatía con los demás para desearles lo mejor. Eso significa compasión, descubrir la parte mía en el otro para amarlo, sin sentir lástima por él.
  • Atención Plena, Consciencia Plena, Meditación Atenta, Meditación Vipassana o Mindfulness  nos propociona el mismo cuidado, consuelo y serenidad que, de forma natural, hacemos llegar a quienes queremos cuando sufren, fracasan o se sienten mal.

Si quieres saber lo que es Mindfulness tendrás que practicarlo.

Lo que te espera es vivir consciente, sin que los pensamientos te dominen. Vivir en sintonía con tu Ser.