EXTRACTO DEL LIBRO «LAS LEYES ESPIRITUALES» de Vicente Guillem

Este extracto de 37 hojas recoge lo que considero importante del libro, Las Leyes Espirituales, de Vicente Guillem Primo.

Cómo es la vida antes de nacer ?  Cómo es después de morir?
Qué venimos a hacer aquí?
Cómo estar en paz con nosotros mismos y crecer espiritualmente?
Te dejo ya con Las leyes Espirituales.luz
“Dejo a tu criterio el decidir si… mi interlocutor y protagonista de este libro es un recurso literario o existe de verdad, si el diálogo entre él y yo que encontrarás expuesto en las siguientes páginas ha existido o no en realidad y en qué condiciones se ha producido. En cualquier caso, lo que sí es cierto es que es un mensaje escrito con el corazón para el corazón, tu corazón”.

1ª Ley: LA LEY DE LA EVOLUCIÓN

¿Y qué hay antes del nacimiento?
Lo mismo que después, VIDA, alternándose los periodos de vida sin estar ligado al mundo físico con los periodos en que el ser vuelve al mundo físico, encarnando en un recién nacido.
¿Entonces la vida no comienza con el nacimiento?
No.
¿Y todos hemos vivido otras vidas antes que la actual?
Sí.
¿Y dónde se supone que estamos antes de nacer?
En el mundo espiritual.

El espíritu se desprende del cuerpo físico y regresa al mundo espiritual, que es de donde ha venido. Es decir, continúa su vida sin estar ligado a la materia. (…)
No penséis que por el hecho de desencarnar el espíritu pierde la conciencia, ni entra en un estado de somnolencia perpetua. Al contrario, admitiendo que el espíritu pueda pasar por una etapa de confusión de tiempo variable, que depende de la evolución del espíritu y de las circunstancias en las que desencarnó, el espíritu se enfrenta a su auténtica vida real y toma conciencia, entre otras cosas, de cuál es el objetivo de las encarnaciones. (…)

El mundo espiritual Es un mundo real, palpable… (…) El hecho de que no sea visible para vosotros no significa que no exista. Cuando estáis encarnados, vuestras percepciones están limitadas a lo que son capaces de captar vuestros sentidos físicos. Por ejemplo, vosotros definís la luz como un conjunto de ondas que vibran en diferentes frecuencias. El espectro de luz visible que vosotros podéis ver está limitado a los siete colores del arco iris, aumentando desde el rojo hasta el violeta la frecuencia vibratoria de la luz. Sin embargo, existe luz por encima y por debajo de esa gama de frecuencias que vosotros no podéis ver, pero que igualmente existe y que habéis sido capaces de detectar mediante aparatos. Por encima de la frecuencia del color violeta, está la luz ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma. Por debajo de la frecuencia del rojo, están los rayos infrarrojos, las microondas y las ondas de radio y televisión.
Algo semejante ocurre con la percepción respecto al mundo espiritual. Siguiendo con la analogía de las ondas luminosas, podría decirse que el mundo espiritual se mueve en un rango de frecuencias que vuestros sentidos no pueden captar, y que dentro de ese rango existen frecuencias de mayor y de menor vibración.

Pero si existe debe estar compuesto de algo. Sabemos que la materia de nuestro mundo está compuesta de diferentes tipos de átomos agrupados en distintos grados y formas, y de las combinaciones de estos átomos surge la materia, de la cual está hecho nuestro mundo, teniendo sus propiedades físicas particulares. En el caso del mundo espiritual ¿existe alguna materia prima a partir de la cual se forme todo lo demás?
Sí, la podríais llamar esencia vital o principio espiritual.

¿Y cuál es su naturaleza?
Por los trabajos de Albert Einstein y el desarrollo posterior de la Física Cuántica, sabéis que la materia no es más que una forma de energía condensada, que los átomos se pueden descomponer en partículas más simples y que de esta descomposición una parte de la materia se transforma en luz. Por lo tanto, aunque la luz y la materia tienen propiedades tan distintas, hasta el punto de que parecen cosas independientes, la diferencia entre la luz y la materia no es su esencia, sino su estructura y grado de condensación. Si os cuesta entenderlo, imaginad lo que ocurre con el agua, que muestra propiedades tan diferentes en estado sólido (hielo), líquido y gaseoso (vapor), aunque su composición sigue siendo siempre la misma, sólo porque varía la movilidad o estado vibracional de sus moléculas. Éstas están más estáticas en el hielo, menos en el agua líquida y todavía menos en el vapor. Tomando este ejemplo como modelo, podemos decir que el universo físico es la forma más condensada que existe de la esencia vital, y en ese estado manifiesta una serie de propiedades y sigue una serie de leyes que la Física intenta conocer.
Existen niveles de condensación intermedios entre el universo puramente espiritual y el universo físico, que se pueden agrupar, desde el más sutil hasta el más denso, en espiritual, mental, astral (o energético) y material (o físico), cada uno de ellos con unas propiedades y leyes particulares. Estos mundos no están separados unos de otros, sino que están perfectamente interrelacionados, de modo que no pueden existir las formas más condensadas al margen de las más sutiles.

El mundo espiritual es el plano de donde surge todo lo demás y es indestructible, mientras que el mundo astral es la manifestación del mundo espiritual en el plano energético. O sea, que se trata ya de una forma muy condensada de la esencia vital, aunque no tanto como el mundo material.

Cuando hablas de mundo astral ¿a qué te refieres concretamente?
Cada planeta físico esta ligado con su correspondiente planeta energético o astral, que está superpuesto a él, pero que es mucho más extenso en tamaño que el planeta físico, aunque mucho más sutil en su naturaleza. Digamos que si el planeta físico es del tamaño de un grano de café, el del planeta astral podría ser equivalente al tamaño de un balón de fútbol, pero de naturaleza energética, quedando el grano de café en el centro del balón de fútbol.
El planeta físico no podría existir sin el planeta astral, ya que es este último el que lo vitaliza energéticamente y mantiene su estructura y funcionamiento.
Dentro de este mundo astral existen diferentes niveles o capas vibratorias que se diferencian por su densidad, estando las capas más densas más cercanas a la superficie del planeta físico y las más sutiles progresivamente más alejadas.
Podemos decir que la naturaleza en el mundo físico es un reflejo inacabado de la naturaleza astral y que todo lo que existe el mundo físico ha sido antes ensayado en el mundo astral.

¿Y hay vida en ese planeta astral?
Este globo o planeta astral está lleno de vida, y es el hogar de los espíritus y formas de vida no encarnada ligados al planeta Tierra.
Es el origen de la mayoría de los seres que nacen y el destino de los que mueren en vuestro mundo físico. Cuando antes he dicho que el espíritu cuando desencarna vuelve al mundo espiritual, lo que ocurre normalmente es que el espíritu se sitúa en uno de esos niveles vibratorios del planeta astral, el que se corresponde con su nivel energético, que depende a su vez de su nivel espiritual. Nosotros nos encontramos ahora en uno de esos niveles, y la naturaleza que observas a tu alrededor es la propia de este nivel vibratorio.

Dices que hay espíritus viviendo en el mundo astral y que son los que encarnan en la Tierra. Me gustaría saber algo más de ese mundo y de sus habitantes, y también de qué depende que nos situemos en un nivel u otro del mundo astral después de morir. ¡Ah! Y que me expliques de una vez a que te refieres con eso de astral superior e inferior, porque ¡todavía no lo has hecho!
¡Vale! Como ya he dicho, puesto que hay espíritus habitando en cada una de esas franjas vibratorias del mundo astral, también han creado a partir de los elementos naturales su propia civilización. A medida que el espíritu evoluciona, es decir, se va desprendiendo del egoísmo y se vuelve más amoroso, su actuación en el amor le hace aumentar su frecuencia vibratoria, lo cual le permite ascender hacia los planos vibratorios que están de acuerdo con su nuevo nivel evolutivo. Conforme esta ley de correspondencia vibratoria, los espíritus más avanzados, que tienen naturaleza más sutil, habitan en las regiones vibratorias más sutiles y más alejadas de la superficie terrestre, mientras que a medida que descendemos hacia capas progresivamente más densas, iremos encontrando comunidades de espíritus menos avanzados, cuya naturaleza es más densa. Como consecuencia de esto, la civilización es más perfecta y avanzada en lo moral y en lo técnico en las capas más sutiles que en las más densas. Aunque se trate de una división puramente arbitraria, podemos agrupar estos distintos niveles vibratorios en astral inferior, medio, y superior, según se aumenta en vibración o se disminuye en densidad.
– Los espíritus del astral superior tienen ya muy claro cuál es el destino del espíritu y están en fase de evolución consciente. Centran toda su voluntad y esfuerzo en avanzar espiritualmente y en ayudar a avanzar a los espíritus que están menos evolucionados, aunque éstos muchas veces no son conscientes de la ayuda que reciben. Y en eso, básicamente, ocupan su tiempo.
– En el astral inferior se encuentran los espíritus menos evolucionados espiritualmente, que pueden ser tanto aquellos espíritus todavía jóvenes, en estado primitivo de evolución, como aquellos que habiendo vivido muchas vidas y habiendo desarrollado su inteligencia, todavía no han desarrollado sus sentimientos.
– En el astral medio encontraremos los espíritus con un grado de avance intermedio. Es ahí donde van a parar la mayoría de espíritus encarnados de la Tierra después de desencarnar, aunque para llegar hasta aquí muchos hayan pasado algunas etapas más o menos prolongadas en el astral inferior, por haber quedado retenidos temporalmente debido a sus acciones contra la ley del amor, realizadas mientras estaban encarnados. (…)

Las entidades que habitan el astral inferior son espíritus poco avanzados en el sentimiento. Y, como ya he dicho, esto puede suceder porque se trate todavía de espíritus jóvenes o, porque siendo espíritus ya más o menos viejos, han avanzado poco en el desarrollo de los sentimientos. Aunque haya espíritus en el astral inferior que puedan ser muy inteligentes, y hayan utilizado esta inteligencia para perjudicar a otros espíritus, si todavía no han desarrollado sus sentimientos, no son sabios, porque la sabiduría procede del conocimiento del sentimiento. Son desgraciados, porque viven en el egoísmo y desconocen la felicidad.
La envidia de no poseer la sabiduría y la felicidad que intuyen que han alcanzado los espíritus que han vencido el egoísmo y conocen el amor les empuja a obstaculizar con todas sus fuerzas el avance espiritual de sus hermanos encarnados, para que tampoco ellos lleguen a disfrutar la felicidad que emana del amor. Como dice el refrán: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Por ello, se organizan entre ellos con el objetivo de obstaculizar el progreso de los desencarnados y captar adeptos para sus filas. Pero su capacidad de acción sobre los encarnados es bastante limitada, a no ser que los encarnados, por sus propios actos, se dejen influir por ellos. También su expansión está limitada a las franjas vibratorias más bajas, ya que para alcanzar franjas más altas deberían amar, y puesto que se niegan a hacerlo, se auto recluyen en ese nivel. Luego tienen el problema de estar en constantes luchas entre facciones rivales, porque a consecuencia del egoísmo “todos quieren ser el jefe”.
Pero tarde o temprano estos espíritus se cansan de ser “malos”, porque son tremendamente infelices y buscan salir de esta situación. Entonces son rescatados por los espíritus de franjas más elevadas que tienen puestos de socorro en las regiones colindantes a estas regiones inhóspitas. (…)

Los espíritus de los niveles superiores gozan de mayor libertad de movimiento y pueden descender a los niveles inferiores, aunque para ellos resulte tan incómodo como para vosotros lo sería caminar por dentro de un lodazal. Los espíritus de niveles inferiores no pueden ascender a niveles superiores hasta que no logren aumentar su nivel vibratorio, y esto sólo se consigue cuando evolucionan espiritualmente. Por lo tanto, los contactos entre espíritus de diferente nivel siempre se realizan descendiendo el más avanzado a la región del menos avanzado.

Los espíritus que habitan en las zonas densas del astral inferior encuentran mayor dificultad para moverse en su entorno, pareciendo casi que viven con las mismas limitaciones que tiene un humano encarnado, ya que la vibración de la “materia astralina” de esa zona es tan baja que se asemeja mucho a la de la materia física.

No ocurre así con los espíritus del astral superior, que pueden viajar libremente, aunque para que éstos se manifiesten en el astral inferior y puedan ser vistos por sus habitantes deben ajustar su vibración, y esto les resulta tan penoso como lo es para vosotros el respirar en una habitación llena de humo. (…)

Las comunidades del astral medio son ayudadas por las comunidades del astral superior, de las que reciben asesoramiento espiritual y técnico para organizar sus comunidades conforme a las leyes espirituales más avanzadas. A su vez, de estas comunidades del astral medio, parten misiones de ayuda a los espíritus del astral inferior que están en condiciones de salir de esa franja vibratoria, por haber tomado conciencia del daño que hicieron, porque han mostrado arrepentimiento y voluntad de mejora, y por haber pedido ayuda sincera para salir de esa situación.

ESQUEMA EVOLUTIVO

Al principio se crea la chispa vital.  imagen big bang
A partir de ese momento, la chispa vital primigenia, a través de un proceso que dura millones de años, va experimentando un proceso de mejoramiento a través de la experiencia, que consigue al ligarse a las formas materiales adecuadas a su nivel evolutivo. (…)
El principio espiritual primigenio se liga a formas materiales más simples, primero del reino mineral (primer nivel), luego del vegetal (segundo nivel), después del animal (tercer nivel), y más adelante, ya como espíritu, se liga a la forma humana (cuarto nivel). Y en cada una de esas experiencias físicas aprende. Este aprendizaje es retenido por el ser espiritual para siempre, de forma que cuando inicia una nueva encarnación lo hace con el conocimiento obtenido en la suma de las incontables encarnaciones anteriores.

¿Qué es lo que se pretende conseguir con esa especie de programa de encarnaciones sucesivas?
Que el ser espiritual avance tanto en conocimiento como en sentimiento, que crezca en sabiduría y en amor.
¿Hasta cuándo? Es decir, ¿hay algún límite máximo al que podamos llegar?
El límite máximo al cual se puede llegar a través de la evolución progresiva es la capacidad de Dios. Y como ésta es infinita, llegamos a la conclusión de que no hay límites. Es un proceso de evolución constante e infinito. Pero si te refieres al proceso de encarnaciones materiales, a medida que el espíritu avanza, las encarnaciones se van espaciando cada vez más, y el tiempo que pasa el espíritu sin encarnar aumenta. Hasta que llega a un punto en el que el espíritu ya no necesita seguir encarnando en el mundo físico para evolucionar, y entonces continúa su evolución en los planos más sutiles de la existencia. Entraríamos entonces en el quinto nivel, habiendo otros dos más por encima de éste. Pero a los humanos de la Tierra todavía os falta bastante para llegar a ese punto, por lo que no tiene sentido que hablemos ahora de ello. (…)

El espíritu, al evolucionar, se acerca a Dios, pero no se fusiona con él, es decir, no pierde su individualidad, ya que perder la individualidad sería casi como morir. Más bien su voluntad se vuelve cada vez más afín con la del Creador y se integra voluntariamente en el plan divino. (…)

Todo este proceso evolutivo que ocurre a nivel físico está dirigido desde el mundo espiritual con el objetivo de que los espíritus en evolución encuentren el soporte físico adecuado para desarrollar sus crecientes capacidades, pues necesitan para su progresión experimentar la vida física en todas sus manifestaciones, desde las formas más simples hasta las más avanzadas. Son las entidades espirituales avanzadas las que promueven la aparición de especies más evolucionadas en el mundo físico cuando existe la necesidad de proporcionar a los seres espirituales un vehículo físico más adecuado, que les permita continuar avanzado en su aprendizaje. Estas nuevas especies surgen como modificaciones de las especies ya existentes, para que el proceso de transición del espíritu de una especie a otra sea progresivo y no abrupto.
¿Quieres decir entonces que el ser espiritual ha de encarnar en todas las especies para poder avanzar?
En todas no, porque hay muchas especies que son de nivel equivalente. Pero sí ha de pasar por todos los niveles.
¿Y no puede ocurrir que a medida que los espíritus avancen escaseen los protoespíritus que necesiten encarnar en las especies inferiores? ¿Qué ocurriría entonces con esas especies?
El proceso de creación espiritual no cesa nunca, de manera que siempre existen seres en los diferentes niveles evolutivos que necesitan encarnar en el mundo físico para aprender. Lo que sí es cierto es que en el proceso creativo existen ciclos o etapas de mayor y menor intensidad creadora, de manera que a veces ocurre que se acumulan gran cantidad de espíritus o protoespíritus en una etapa, pero puede haber menos en las etapas anteriores o posteriores, como ocurre con las tasas de natalidad de muchos países, en los que se dan periodos de explosión demográfica alternando con períodos de menor natalidad. Pero todo esto está previsto en el plan cósmico de evolución, y no dudéis que las entidades espirituales superiores que se encargan de dirigirlo conocen perfectamente estas necesidades. Si existe una gran cantidad de seres que están dando simultáneamente el mismo salto evolutivo, pueden determinar la extinción masiva de determinadas especies que no se requieran en determinados momentos, como ocurrió con los dinosaurios, y la aparición y proliferación de nuevas especies evolutivamente más avanzadas.
Según lo que me expones, ¿quieres decir que el espíritu de un animal puede encarnar en un humano?
Como ya he dicho, a medida que el espíritu avanza necesita también la encarnación en un cuerpo material más avanzado, pero no mucho más que su capacidad, ya que quedaría desbordado por la situación, del mismo modo que el estudiante de una escuela de pilotos no comienza su formación yendo directamente a pilotar un avión de pasajeros, sino que inicia su aprendizaje primero con un simulador de vuelo, luego pilota avionetas y sólo cuando está preparado se inicia en el pilotaje de aviones grandes. El protoespíritu que ha podido encarnar en un primate, todavía sin libre albedrío completo, aunque ya con bastantes capacidades, tanto de inteligencia como de sentimiento, puede encarnar en un homínido y, a medida que va aprendiendo, irá encarnando en especies con capacidad craneal más adecuada a sus necesidades evolutivas. De manera que el espíritu de un animal acabará evolucionando hasta llegar a ser un espíritu humano, encarnando en algún momento en la especie humana. Pero esto no ocurrirá abruptamente, en una vida inmediata, sino después de un proceso encarnatorio en especies intermedias, de la misma manera que un niño que está en primero de primaria que haya aprobado todas las asignaturas no pasará al curso siguiente a segundo de bachillerato, sino a segundo de primaria, y a medida que vaya superando los cursos posteriores llegará un momento en que cursará segundo de bachillerato.
Y al revés, ¿puede el espíritu de un humano encarnar en animal?
Según lo anteriormente descrito, la encarnación de humanos en animales no es posible, ya que sería un retroceso en la evolución. El espíritu puede estancarse en su evolución, pero no puede involucionar o retroceder a etapas evolutivas que ya tenía superadas, de igual manera que si un alumno no supera los exámenes de un curso no se le desciende a un curso inferior, sino que se le hace repetir al año siguiente el mismo curso.
Pues si eso es así, es decir, si todos hemos sido una vez animales y los animales serán en el futuro como nosotros, me hace cuestionarme mucho el comportamiento que tenemos hacia ellos, sobre todo hacia los más cercanos en evolución, como los mamíferos superiores. Por ejemplo, el criarlos para comer su carne o utilizar su piel, la caza y los espectáculos basados en hacer sufrir a los animales, como la tauromaquia, si están espiritualmente tan cerca de nosotros ¡es casi como hacérselo a un humano!
Así es. Como hermanos pequeños vuestros que son, merecen una mayor consideración y respeto. Pero puesto que la mayoría de humanos no tiene respecto por la vida ni los derechos de los de su propia especie, es difícil todavía esperar de ellos un respeto hacia los que consideran poco menos que nada. Aún así, vais progresando respecto a épocas pasadas. Los hombres de las cavernas no veían ningún problema en comer carne humana, sin embargo en la actualidad el canibalismo es considerado un acto repugnante e inhumano. ¿Y por qué? Pues porque el grado de sensibilidad respecto al resto de seres humanos se ha incrementado respecto a aquella época primitiva. Con los animales ocurrirá lo mismo. Cuando la mayoría se sensibilice con su sufrimiento y se dé cuenta de que son hermanos muy cercanos en la evolución, tanto física como espiritualmente, dejarán de ser esclavizados, torturados y asesinados para comer su carne o vestirse con sus pieles. De hecho ya tenéis muchas personas que considerarían una aberración comerse sus mascotas y ya hay en vuestro mundo muchas personas que luchan por defender los derechos de los animales y que han renunciado a comérselos, porque ya han evolucionado lo suficiente para tomar conciencia del lazo que los une a ellos. A medida que la humanidad avance espiritualmente lo hará también el vegetarianismo y el respeto por los derechos de los animales. En las civilizaciones humanas espiritualmente más avanzadas, un peldaño por encima de las vuestras, el comer carne de animales les es tan repugnante como lo es para vosotros comer carne humana, y, por supuesto, no se divierten enjaulando, torturando o matando animales, como pasa en vuestro mundo.
Ya, pero yo siempre he oído que para estar sano hay que comer de todo, también carne, y que si no comes carne puedes enfermar por la carencia de algún nutriente esencial. ¿Qué hay de cierto en ello?
Es cierto que cuando una persona que ha comido carne durante toda su vida decide pasarse al vegetarianismo es recomendable que lo haga progresivamente, pues su fisiología se ha de acostumbrar a ello. Pero no es cierto que el vegetariano tenga ningún déficit alimenticio. Las legumbres son fuentes de proteína abundante y no provienen de la carne. Todo lo contrario. Son mucho más saludables. Siendo vegetarianos evitaréis muchas enfermedades que provienen de la putrefacción de la carne dentro de vuestro organismo y por la distorsión y el descenso de la tasa vibratoria del cuerpo astral que provoca la ingestión de un ser tan semejante en evolución a vosotros. Para vuestra fisiología, una dieta ovolacto-vegetariana es perfectamente saludable y aporta todo lo que el organismo necesita. (…)

¿Qué pasará cuando nosotros evolucionemos por encima de la capacidad de nuestra especie a nivel físico?
Vosotros todavía no utilizáis ni la cuarta parte de la capacidad potencial de vuestro organismo, así que todavía estáis lejos de poder argumentar que vuestro organismo se ha quedado obsoleto para dar soporte a vuestras crecientes capacidades. De todas maneras, la especie humana de vuestro planeta ya va evolucionando en el plano físico, lenta pero inexorablemente, paralelamente a vuestro progreso espiritual, así que no debéis preocuparos por si el cuerpo no responde a vuestro nivel evolutivo. Como ya he dicho, la fase de evolución humana no es ni mucho menos el final de la evolución espiritual. Ni siquiera el nivel de humanidad en el que estáis vosotros es un nivel avanzado todavía, ni en lo espiritual ni en lo físico. Al igual que dos peldaños por debajo del vosotros existía el Homo Habilis y un peldaño por debajo, el hombre de Neanderthal, por encima de vuestro nivel existen 4 niveles de humanidad más (desde el 4.4 al 4.7), espiritualmente con mayor capacidad de amor y de sabiduría. Estos seres sí que necesitan de cuerpos más avanzados, más sutiles y con mayor capacidad que los vuestros para poder desarrollar todo su potencial.
¿Y dónde están esos superhombres, que yo no los veo por ningún lado?
Existen humanidades enteras habitando otros planetas, abarcando todos los niveles evolutivos, y por tanto, también los que son superiores a los vuestros. Incluso algunos pocos de esos humanos más avanzados han vivido y están viviendo entre vosotros para ayudaros a incrementar vuestro nivel evolutivo.

¿Y hacia dónde va nuestra evolución física? Es decir, ¿en qué cambiará nuestro cuerpo físico?
Será como ir cambiando de ropa, desde un traje de esparto hasta un traje de seda, pasando por la pana, la lana y el algodón como etapas intermedias. Se volverá más sutil, menos denso, y por tanto necesitará de una alimentación menos agresiva: será más energética y menos material. Seguirá aumentando la capacidad cerebral, lo cual, aparte de permitir un mayor desarrollo de la capacidad intelectual, servirá para dar sustento al desarrollo de las percepciones extrasensoriales como la telepatía, la clarividencia, la telekinesia, que para vosotros ahora sólo están en estado latente, hasta el punto de que la mayoría las desconocéis y negáis su existencia. De hecho, los pocos que las tienen desarrolladas, sea de forma innata o por su propia voluntad y esfuerzo, son considerados unos lunáticos por el resto. En general, será un cuerpo menos dotado para los trabajos físicos duros y más sensible a los sentimientos y a los pensamientos. (…)

CONFIGURACIÓN DEL SER HUMANO

Hablamos antes de la existencia de cuatro estados diferentes de condensación de la esencia vital o principio espiritual, que constituían los Universos espiritual, mental, astral y físico.
El ser humano también participa de cada una de estas esencias. De hecho, un humano físicamente encarnado está compuesto de cuatro cuerpos interconectados. De menor a mayor vibración serían el cuerpo físico, que todos conocéis, el cuerpo astral (o energético), el cuerpo mental y el cuerpo espiritual. No penséis que estos cuerpos por ser más sutiles no tienen una estructura y una organización complejas. (…)

Cada cuerpo posee un código genético propio a partir del cual se estructura, y que la organización de los cuerpos más groseros depende de la de los más sutiles.

El cuerpo físico se construye en realidad sobre el molde o patrón determinado por la configuración del cuerpo astral y éste sobre el molde que constituye el cuerpo mental, que a su vez se configura sobre el molde que le marca el cuerpo espiritual, de manera que el cuerpo mental es un puente entre el cuerpo espiritual y el astral, y el cuerpo astral un puente entre el cuerpo físico y los otros dos. Cuando sobreviene la muerte, en realidad lo que ocurre es que uno de esos cuatro cuerpos, el físico, se separa definitivamente del resto y, al perder el sustento que le da la vida, se descompone. Pero el Ser (Esencia Vital) continúa viviendo con sus tres cuerpos más sutiles.

¿Y qué es el cuerpo astral? (O cuerpo etérico) (Ghislaine Lanctot lo llama Alma)
El cuerpo astral es un cuerpo cuya apariencia es semejante a la del cuerpo humano, pero de aspecto luminoso y semitransparente. En realidad está compuesto de un fluido gasoenergético, que resulta de la combinación de cuatro gases nobles: helio, argón, xenón y kriptón energizados con la luz de alta vibración que proviene del Sol. El cuerpo astral en un humano encarnado está superpuesto sobre el cuerpo físico e íntimamente ligado a él, de manera que interpenetra cada una de las células del organismo y les proporciona la energía vital que necesitan. La función de los gases nobles es la de ser los portadores materiales de esa energía, que no puede ser absorbida directamente por el cuerpo físico. Es decir las moléculas gaseosas captan la energía vital del sol, aumentando su vibración y luego la transmiten al cuerpo reduciendo su tasa vibratoria.
Cuando el espíritu se liga al óvulo recién fecundado, su cuerpo astral constituye un patrón para el desarrollo y formación del cuerpo humano, desde el cigoto hasta el adulto, aportando incluso una parte de la carga genética propia del espíritu encarnante al cigoto.

Pues yo pensaba que la dotación genética era el 100% heredada de los progenitores, siendo un 50% proveniente de cada padre.
La herencia de los padres aporta el 90% de la carga genética y el espíritu encarnante, a través de la configuración genética del cuerpo astral, aporta un 10%. Este es el mecanismo principal a través del cual se produce la evolución de la especie, porque en cada generación los espíritus encarnantes incorporan al cuerpo físico parte de las modificaciones que han incorporado en su cuerpo astral, las cuales son consecuencia a su vez de las modificaciones de los cuerpos mental y espiritual, que han ido realizando como consecuencia de su progreso evolutivo.

¿Me puedes explicar algo más sobre la estructura del cuerpo astral y como se produce la conexión con el cuerpo físico?
Sí. El cuerpo astral está estructurado en 7 capas, cada una de las cuales vibra en distinto rango de frecuencia, y por ello tiene asociado un color diferente, y está asociada a diferentes funciones del cuerpo físico. Su estructura se asemeja a la de una red eléctrica cuyo objetivo es abastecer completamente de energía vital al cuerpo. Está compuesta de innumerables cables o filamentos (llamados en oriente nadis) que se agrupan en determinados puntos en haces de filamentos, llamados meridianos, por donde transcurren flujos de energía mayores.
Los centros principales de entrada de energía, que la medicina oriental llama Chakras, son siete y están localizados a lo largo de la columna vertebral. El chakra principal es el que está situado en el plexo solar, al final del esternón. Su función es captar y distribuir energía vital a los otros seis chakras principales. Cada uno de ellos representa la conexión de cada una de las capas del cuerpo astral con el cuerpo físico. Para conocer más detalles de configuración del cuerpo astral y de la correspondencia entre capas, chakras y órganos, te recomiendo el libro El hombre, célula cósmica del grupo Atzlán. (…)

Con el debido entrenamiento se puede llegar a ver la energía del cuerpo astral que sobresale del cuerpo físico, lo que normalmente se conoce con el nombre de aura. Hay personas que de manera natural tienen esta capacidad desarrollada. Cuando el ser está desligado del cuerpo físico se puede apreciar con toda su extensión que el aspecto es realmente el de un ser humano pero de aspecto semitransparente y luminoso, y es el que se suele ver cuando alguien comenta que ha visto a un ser querido fallecido recientemente.

¿Y qué son el cuerpo mental y el cuerpo espiritual?

Lo más importante es que el cuerpo mental es la sede del pensamiento, mientras que el cuerpo espiritual es la sede de la conciencia, la voluntad y el sentimiento. Más adelante profundizaremos en el desarrollo de los sentimientos, y en las relaciones que se establecen entre pensamientos y sentimientos, puesto que son la clave del proceso de evolución espiritual.
LA REENCARNACIÓN HUMANA y su papel en la evolución espiritual.

En cada encarnación cada espíritu afronta unas pruebas que son propias de esa encarnación y que están de acuerdo con su capacidad espiritual. El espíritu conoce antes de encarnar qué tipo de pruebas necesita para avanzar y se prepara concienzudamente para poder superarlas con éxito en el periodo en el que no está encarnado, al igual que el deportista que participa en una final de competición no llega a ésta por casualidad, sino que se ha entrenado concienzudamente durante todo el año, habiendo superado previamente diversas pruebas de calificación. Por tanto, a nadie se le enfrenta a pruebas que no puede superar.
No entiendo cuál es la necesidad de la reencarnación. ¿Por qué es necesario vivir más veces en el mundo físico?
¿Acaso un alumno acaba su formación en un solo curso? Aunque haya aprendido muchas cosas en un sólo curso, siempre habrá algo que no haya podido aprender y que requiera más tiempo. El espíritu en evolución es también un alumno y también necesita de más de un curso, es decir de más de una vida, para aprender todo lo que necesita y quiere. (…)
¿Y por qué si hemos vivido antes, no nos acordamos de otras vidas?
Es necesario para concentraros en los objetivos de la actual vida, sin que haya recuerdos propios o de otras personas que impidan que el espíritu actúe con libre albedrío, para que su actuación no esté condicionada por los actos del pasado.

Esto parece estar en contradicción con la ley de evolución progresiva, ya que si el espíritu no puede recordar lo aprendido en vidas anteriores, ¿no es como si volviera a empezar de cero cada vez?
Se olvidan los recuerdos concretos pero no lo aprendido espiritualmente. Esto queda retenido por el espíritu en su memoria espiritual, aunque no en la memoria física, que ciertamente parte de cero en cada encarnación. Para que entendáis esto os pondré un ejemplo de vuestros días. Imaginaos que alguien inicia su primer curso de aprendizaje en informática y se le asigna un ordenador para realizar el curso, para que practique y guarde en la memoria del ordenador, todos los ejercicios y los trabajos del curso. Cuando llegue al final del curso el alumno habrá aprendido una serie de aspectos de la informática. En el curso siguiente cambiará de clase y cambiará de ordenador. Se le asigna un nuevo ordenador con la memoria a cero, y con mayor capacidad de procesamiento y de memoria para que pueda disponer de toda su capacidad para ampliar sus conocimientos. Aunque el alumno no haya podido transferir los documentos y ejercicios de la memoria del primer ordenador a la del segundo, lo que ya ha aprendido sobre Informática, no lo va a olvidar. Con este conocimiento podrá configurar el nuevo ordenador a su gusto, no partiendo de cero, sino haciendo uso de los conocimientos adquiridos en el primer curso, y esto es independiente de lo que le ocurra al ordenador antiguo o de los datos creados. Cuando el espíritu encarna en un nuevo cuerpo, ese cuerpo es como ese ordenador nuevo con la memoria a cero que se le da al alumno al iniciar el curso, que el alumno irá empleando para aprender.
Con el tiempo, el cuerpo físico se desgasta hasta el punto de que no le sirve al espíritu para seguir avanzando. Entonces es cuando se hace necesario “jubilar” el ordenador viejo, es decir, desencarnar. La memoria física, el cerebro, se descompone con el resto del cuerpo, pero no la memoria espiritual, que retiene todo lo aprendido en esa vida. En el estado de desencarnado, el espíritu puede acceder a todos los detalles de encarnaciones anteriores, ya que deja de estar restringida su capacidad a la capacidad del cuerpo físico.

Sigo sin ver necesario el olvido de otras vidas. ¿En qué le puede perjudicar al espíritu el recuerdo de otras vidas? Yo creo que sería más bien al contrario. Si el espíritu conserva la memoria de sus vidas pasadas, ¿no tomará mayor conciencia del proceso evolutivo y aprovechará mejor la encarnación para evolucionar?

Imaginad que alguien ha sido un asesino en una vida pasada y que tanto él cómo otros espíritus que convivieron con él recuerdan las fechorías que cometió. Este espíritu ahora ha reflexionado respecto al daño que hizo y tiene el propósito de enmendarse en la nueva vida que ha comenzado. Imaginad que volviera a encarnar en medio de las personas que convivieron con él y que recuerdan lo que hizo. En esas circunstancias, el espíritu estaría marcado por su pasado y seguramente recibiría el desprecio continuo de las personas que recuerdan que fue un asesino y que no son suficientemente avanzadas espiritualmente para comprender que todos hemos errado en el pasado y que todos hemos necesitado de innumerables oportunidades para rectificar. Podría haber algunos que quisieran ajustarle las cuentas, tomarse la revancha por las cuentas pendientes del pasado. Asimismo, el espíritu podría, bajo esa presión del entorno, torturarse emocionalmente o, lo que es peor, vengarse de aquellos que le oprimen y volver a retomar sus actividades delictivas, con lo cual, lejos de conseguir una mejora, estaríamos condenándole al estancamiento espiritual.

¿Y siempre ha de ser así, es decir, nunca podremos recordar lo que hemos hecho en vidas anteriores mientras estemos encarnados, sin esperar a la muerte?
Nunca no. De hecho, como te dije al principio, existen personas que tienen recuerdos esporádicos de otras vidas, sobre todo en la infancia, y algunos consiguen recordar algunos detalles a través de hipnosis regresiva. En Oriente, se conocen muchos más casos de recuerdos espontáneos de vidas pasadas en niños que en Occidente. Y esto se debe a que al ser regiones en las que se cree en la reencarnación, los padres no reprimen a los niños cuando éstos cuentan lo que recuerdan. Pero el recuerdo consciente sólo será posible cuando en el mundo encarnen mayoritariamente espíritus que hayan avanzado suficiente en el aprendizaje del amor para no utilizar el pasado como excusa para no amar. Recordaréis cuando comprendáis que todos somos hermanos y que hemos errado en el pasado, y que todos hemos necesitado de innumerables oportunidades para rectificar. Así ocurre en mundos más avanzados, en los que recordar una o varias vidas anteriores es lo normal.

LA COMUNICACIÓN CON EL MUNDO ESPIRITUAL

La evolución espiritual sólo es auténtica cuando ha sido elegida verdaderamente, por decisión propia del espíritu. Si el espíritu fuera consciente en todo momento de la presencia de seres superiores tutelando su progreso, no actuaría libremente, sino condicionado por la presencia de sus guías.(…) La encarnación en el mundo físico en las condiciones a las que os enfrentáis, es decir, sin recuerdos ni manifestaciones evidentes de una supervisión superior, pretende que el espíritu actúe con total libertad, sin ningún tipo de coacción, para que sea él mismo a través de sus propias experiencias el que decida lo que quiere.(…)

El que quiera sinceramente profundizar en la realidad espiritual obtendrá las respuestas y la ayuda espiritual que necesita.(…)

¿Y cómo va a suceder eso? ¿Cómo vamos a obtener una respuesta?
El espíritu puede conocer esta realidad espiritual aparentemente oculta cuando pone empeño en profundizar en sí mismo, porque las leyes espirituales están escritas en el espíritu. (…)
Los espíritus guía siempre están ahí ayudando. Nos sugieren sutilmente las respuestas cuando tenemos preguntas que sinceramente no sabemos resolver. Lo que pasa es que en vosotros mismos existen tantos miedos y tabúes que a vuestros hermanos del mundo espiritual les resulta muy complicado ayudaros, ya que no admitís respuestas que no encajen con vuestros prejuicios y arquetipos.
¿Qué quieres decir?
¿Quieres un ejemplo? Mirad vuestra actitud frente a la muerte. Hoy por hoy, la muerte es un tabú para la sociedad occidental y cada vez que desencarna un espíritu se desata una verdadera tragedia entre los familiares y seres queridos. ¿Y por qué? Porque no queréis ver las evidencias que se os están dando respecto a la supervivencia del espíritu después de la muerte, simplemente porque para explicarlo tendríais que cambiar vuestro paradigma actual. Cuando los espíritus que han pasado al otro plano intentan despedirse y tranquilizar a sus seres queridos manifestándoseles de alguna forma, siempre hay una tendencia a no creer en lo que se vive y percibe, simplemente porque creéis que no es posible, porque no encaja en vuestros esquemas mentales, y la mente le hace creer a uno que se trata de una alucinación motivada por el estado de shock. (…)

¿Y qué ha que hacerse para recibir ayuda del mundo espiritual?
Es muy fácil. Sólo hay que pedirlo. Se trata de intentar enviar un mensaje telepático desde el sentimiento a través del pensamiento al mundo espiritual, y esperar a ver qué sucede. Simplemente se trata de exponer lo que a uno le pasa y lo que uno necesita, y pedir ayuda. Los espíritus guía están ahí para captar esos mensajes y actuar en consecuencia. Si lo que pedís lo hacéis de forma sincera, de corazón y lo hacéis con la intención de lograr vuestra mejora espiritual, no tengáis duda de que obtendréis una repuesta. Esta es la autentica forma de orar. (…)

El espíritu guía se comunica con vosotros mentalmente, a través de la voz de la conciencia. También el resto de espíritus os hablan mentalmente y os sugieren ideas dependiendo del tipo de inquietudes que tengáis. Por tanto,
en la voz de la conciencia de cada uno hay una parte que viene el mundo espiritual, tanto de los guías como de los hermanos espirituales. Pero también hay una parte de nuestro propio yo espiritual, que alberga la sabiduría de incontables encarnaciones.

En cualquier caso, esa voz intenta aconsejaros y ayudaros a resolver vuestros problemas, para que de cada circunstancia de la vida, sea ésta dolorosa o feliz, saquéis el mayor provecho posible para vuestra evolución espiritual, para que os sirva en vuestro proceso de eliminación del egoísmo y en vuestro aprendizaje de lo que es el amor incondicional. Para poder percibir esta ayuda hace falta creer que es posible, estar dispuesto a hacer las preguntas que necesitáis responder y estar dispuesto a hacer caso de las respuestas que os llegan desde la voz de la conciencia.

¿Tiene que ver esto con LA MEDITACIÓN?
. Desde el punto de vista espiritual, meditar es intentar desconectar de los problemas diarios para alcanzar un estado de serenidad que permita escuchar la voz del interior que nos ayude a mejorarnos, a ver nuestros defectos y a empezar a vivir desde el sentimiento. Meditar implica analizarse a uno mismo para conocerse a uno mismo, descubrir cuándo actúa uno con el egoísmo y cuando por lo que siente. No importa qué método utilicemos para conseguirlo, si es más o menos estético, porque ya no es lo que se hace sino la intención con la que se hace, y a veces nos quedamos con la apariencia pero no con el fondo. (…)

Para que podáis oír claramente la voz de la conciencia tenéis que intentar acallar por un rato el parloteo de vuestra mente, liberarla durante esos momentos de las preocupaciones cotidianas. Buscad un momento de tranquilidad al día para estar con vosotros mismos, para meditar sobre vuestros males y vuestras actitudes del día, y entonces, si lo hacéis sinceramente, se os ayudará a encontrar las respuestas que necesitáis y se os reconfortará para que afrontéis con mayor entereza vuestras pruebas. La voz de la conciencia no es complaciente, no es parcial, no miente, y dice cosas que pueden molestar a nuestro egoísmo. Hay personas que tienen el canal de comunicación espiritual más abierto, porque confían en esta forma de percepción y han puesto su voluntad para mejorarla, y pueden distinguir entre una respuesta conseguida por reflexión propia o una dada por los espíritus guía, pudiendo establecer un diálogo consciente con ellos.

¿Y esta es la única forma en que se nos ayuda desde el mundo espiritual?
No. También recibís todos una ayuda más directa durante el sueño. Mientras el cuerpo duerme, el espíritu se despega por unos momentos del plano físico para acceder al plano espiritual, encontrándose con sus guías y seres queridos que le echarán una mano para resolver los problemas del día a día y darle fuerzas para continuar. Es decir, que todos realizáis viajes astrales durante la noche, aunque no de manera consciente. En la mayoría de gente, este contacto con el mundo espiritual, vivido durante el sueño, no se recuerda con total claridad, sino que sólo aparece en forma de imágenes y recuerdos más o menos nítidos, los sueños, que contienen en sí mismos ayudas espirituales encriptadas que ayudan a ver más claramente lo que cuesta tanto ver en estado de vigilia. Por esto es tan importante dormir bien para estar bien anímicamente, porque
cuando la persona no duerme se impide a sí misma entrar en contacto directo con el mundo espiritual y recibir la ayuda y el aliento que necesita para afrontar las pruebas del mundo físico.

¿Entonces los sueños tienen una interpretación?
Los que son ayudas del mundo espiritual sí tienen interpretación. Existen símbolos comunes para todos. Normalmente en el propio símbolo está la clave para la interpretación del sueño. Los toros representan pruebas o tentaciones materiales. Los niños, el sentimiento. El agua, la sensibilidad. Si está limpia es que la sensibilidad también lo está. Si el agua está turbia es que hay algo oscuro en esa sensibilidad. Puede representar intenciones egoístas. Una casa representa el interior espiritual. Si alguien entra en una casa por una ventana y no por la puerta es que no es sincero, esconde algo, o intenta manipular. Andar por caminos con mayor o menor dificultad, bien a pie o bien conduciendo un vehículo suele representar el camino espiritual y los obstáculos que se encuentran en ese camino representan las pruebas que vamos a ir encontrando. Los helados pueden representar la complacencia. Caer hacia abajo significa un bajón emocional, una depresión.

Ya pero, ¿y si no sabes el significado de cada símbolo?
Se puede aprender a interpretarlos. Generalmente, en el propio sueño está la clave de la interpretación y el propio espíritu intuye si el sueño es o no importante, y si tiene que ver con algo de sí mismo. Si uno mismo no sabe interpretarlos, el mundo espiritual le da las pistas que necesita para poder hacerlo. Pero primero hace falta tener la voluntad de querer profundizar en uno mismo y en los sueños que se nos dan para ayudarnos en ese proceso.

¿Y por qué no somos conscientes de esa separación vivida durante el sueño? (…)
De manera inconsciente todos viajáis durante una fase del sueño. Algunos accidentalmente consiguen separarse y tomar conciencia de esta separación. Pero de manera consciente sólo unos pocos. Con el debido entrenamiento y constancia muchos de vosotros podríais realizar viajes astrales conscientes. Pero como la mayoría no creéis que sea posible y no os preparáis para conseguirlo, pues entonces no sucede nunca. En los mundos avanzados se enseña desde niños a realizar viajes astrales de manera consciente como una herramienta más que han de emplear para su propia evolución personal, de forma que todo el mundo es capaz de realizarlos.

¿Y de qué depende que uno tenga mayor o menor facilidad para realizar viajes astrales?
De la capacidad espiritual de la persona, de la voluntad en mejorar espiritualmente, de su conciencia sobre la espiritualidad, y de que lo haya elegido antes de nacer. También hay personas que tienen una capacidad innata, de nacimiento, para contactar con el mundo espiritual de forma todavía más directa, sin necesidad de separarse totalmente de su cuerpo. Son las que llamáis normalmente médiums. (…)

La mediumnidad no goza de demasiada buena reputación en este mundo. (…)
Existen varias razones. Una es por el mal ejemplo que dieron aquellos que intentaron utilizar el contacto con el mundo espiritual para lograr objetivos oscuros y egoístas, atrayéndose la influencia de los espíritus más bajos, o de aquellos que la convirtieron en un fraude, intentando enriquecerse a su costa. También se la ha perseguido y desprestigiado de todas las maneras posibles, porque no convenía a los poderosos de la Tierra que se desarrollara, ya que el conocimiento que se obtiene directamente del mundo espiritual puede hacer que la humanidad se despierte y tome conciencia de la realidad espiritual, del autentico propósito de la vida, e intente liberarse de las cadenas que le impiden evolucionar, perdiendo estos poderosos toda su influencia para engañarla y manipularla, y para seguir explotándola en su beneficio. (…)

Debido a la enorme dificultad que encuentran muchos seres en este mundo para activar su propia conexión, sea por falta de voluntad, por desconocimiento, o por temor, se privan de recibir directamente la ayuda que necesitan. Entonces el mundo espiritual se sirve de ciertos espíritus, que vienen con la misión específica de servir de portavoces para transmitir los mensajes que les son necesarios a los espíritus encarnados para su evolución. Tened clara una cosa, el contacto entre el mundo espiritual y el mundo de los encarnados siempre existirá porque le es necesario al espíritu encarnado recibir ayuda espiritual para progresar, no importa cómo ni de qué manera se produzca este contacto. (…)

La mejor garantía para obtener contacto con los espíritus elevados o bienintencionados es la sincera voluntad de emplear las comunicaciones para la mejora espiritual de uno mismo y de los demás. La elevación de sentimiento y pensamiento genera en el médium y en su entorno un nivel vibratorio elevado que impide la entrada de espíritus de baja vibración que no lleven buenas intenciones.

¿Pero no puede ocurrir que una persona, sea médium o no, caiga víctima de las influencias de los espíritus negativos, y aunque quiera cambiar, no pueda retomar el buen camino por culpa de ellos?
No. Depende de uno mismo seguir por un camino u otro. Puede ser difícil deshacerse de antiguos compañeros de fechorías, que tratarán de influir para no perder a su víctima, pero no pueden más que la propia voluntad de uno mismo, ya que sería una vulneración de la ley del libre albedrío de cada uno.
Además, como ya he dicho, todos tenemos un espíritu guía personal, un ser altamente evolucionado que es nuestro tutor espiritual y protector. Es el que ha sido llamado por la religión “el ángel de la guarda”. Este ser tiene más poder por sí mismo que todos los espíritus inferiores juntos y siempre está a nuestra disposición para orientarnos y estimularnos en el camino correcto. Si él quisiera podría apartar de un plumazo a los espíritus menos evolucionados que nos molestan continuamente. Pero ocurre muchas veces que la persona no quiere esta ayuda y, por respeto a su libre albedrío, el “ángel de la guarda” se mantiene a la espera, permitiendo que su pupilo se junte con las compañías que ha querido buscarse, aguardando el momento en que quiera volver a escucharle. También existen otros seres, que aunque no son tan evolucionados, nos suelen seguir la pista para ayudarnos, como por ejemplo ciertos seres queridos o familiares, y amigos ya fallecidos u otros espíritus benefactores, que aunque no nos son conocidos se dedican a ayudar a quien lo necesita. Pero nuevamente, si la persona no quiere escucharles o recibir su ayuda no tienen más remedio que esperar una mejor ocasión.

EL PROCESO ENCARNATORIO

Al principio hemos hablado de lo que ocurría después de la muerte o desencarnación, pero tengo interés en saber más detalles de lo que pasa antes de nacer. ¿Cómo se encarna? Es decir, si el espíritu existe antes del nacimiento, entiendo que hay un principio de su relación con el cuerpo en el que va a encarnar. ¿Cómo y cuándo se incorpora el espíritu al cuerpo del bebé?
Por regla general, el espíritu que va encarnar suele comenzar a visitar a su futura familia incluso antes de la concepción, estimulando las ganas de tener hijos en la madre y el padre. A partir del momento de la concepción, el espíritu se liga al óvulo recién fecundado, y durante la gestación participa en su crecimiento y correcto desarrollo, de forma que este vínculo entre el cuerpo y el espíritu no se rompe hasta el momento en que se produce la desencarnación. Durante la gestación existe un progresivo acoplamiento entre el cuerpo astral del espíritu encarnante y el cuerpo físico del bebé en gestación. El espíritu encarnante comienza a percibir tanto aquello que se le hace al feto como aquello que la madre siente o percibe. Aunque el espíritu ya se ha ligado al cuerpo, conserva todavía bastante libertad de movimiento. Sigue estando en contacto con los amigos y guías del mundo espiritual. Es un periodo de transición en el que el espíritu va y viene constantemente del mundo espiritual al físico y viceversa, en el que se prepara para el nacimiento, se familiariza con los que van a ser sus padres y allegados del mundo físico y se despide de su familia espiritual.
Sin embargo, la incorporación del espíritu al cuerpo del bebé se produce por normal general, en el momento del nacimiento.

Ya, pero hay muchas parejas que no desean tener hijos y también se produce una encarnación ¿Cómo se logra esto?

Estimulando el apetito sexual de los padres e induciéndoles al descuido si toman medidas anticonceptivas.

Por otra parte, hay padres que desean tener hijos y por mucho que lo intentan no se produce la encarnación.
¿Acaso creéis que sois vosotros los que controláis el proceso encarnatorio? Pues os equivocáis. Ya os he dicho que la encarnación depende de los acuerdos preencarnatorios entre espíritus. Hay veces que las personas quieren tener hijos y no pueden, sin que haya ningún impedimento físico. Sin embargo, en otros momentos que no se busca se produce la concepción de manera accidental. De ahí que el refrán popular “Nacimiento y mortaja del cielo baja” sea muy acertado. Podéis impedir o retrasar la llegada de un espíritu al mundo. Pero no podréis forzar que venga un espíritu si el mundo espiritual no lo tiene previsto o no lo considera justo atendiendo a criterios espirituales.
Por otra parte, deberíais tener mucha mayor sensibilidad respecto al trato que dais al bebé en gestación, puesto que ya está ligado a él un espíritu que percibe y siente, tanto lo bueno como lo malo. Que se alegra y se siente feliz cuando percibe que se le va recibir con amor y que sufre cuando percibe que no es bienvenido o se le quiere hacer daño, como cuando se intenta interrumpir el embarazo. (…)
La vida es la vida del espíritu y no la del cuerpo en el que se encarna y no es en el desarrollo del cuerpo donde hay que fijar la atención, sino en cuál es el momento en el que el espíritu se liga al desarrollo del embrión, que es cuando empieza a tener vida que, como ya he dicho, es a partir de la concepción. Por lo tanto, a partir de que el espíritu se liga al cuerpo, el interrumpir el embarazo es una vulneración de la libertad del espíritu que va a encarnar. (…)

¿Y no hay ninguna circunstancia en la que el aborto sea admisible desde el punto de vista espiritual? Se me ocurren varios casos extremos, como riesgo de que la madre muera, o que la concepción sea fruto de una violación, o en caso de que el niño venga con malformaciones.
En los dos primeros casos es aceptable, sobre todo cuando existe un riesgo evidente de que la madre muera, porque si hay que elegir entre la vida de un ser que no ha nacido y uno que ya lo está, es preferible optar por lo segundo. En el caso de una concepción fruto de una violación prevalece el libre albedrío de la madre sobre el derecho del espíritu a nacer y, ya que la concepción se ha realizado en contra de su voluntad, tiene derecho a no tener el hijo sin que se considere un acto contra la ley del libre albedrío. Aún así, el mundo espiritual siempre anima a seguir adelante con la vida, aunque pueda venir de un acto tan deplorable como una violación. Sabed que estas circunstancias no suelen ser fruto de la casualidad y puede ser algo a lo que el espíritu se enfrente por la actuación realizada en otras vidas. En todo caso será la madre la que debe decidir la opción con la que más se identifica.
El último caso que planteas, es decir, cuando el bebé en gestación viene con alguna enfermedad congénita, es muy distinto, y un aborto por tal motivo no se justifica desde el punto de vista espiritual. Desde vuestro punto de vista materialista creéis que la vida de una persona con algún tipo de enfermedad congénita es inútil y es un sufrimiento que carece de sentido. Pero desde el mundo espiritual las cosas se ven desde otra perspectiva. Sabed que detrás de ese cuerpo imperfecto existe un espíritu igual a los que encarnan en cuerpos sanos, y que por el hecho de que el espíritu no se pueda manifestar en toda su plenitud en el mundo físico por no poseer un instrumento adecuado a su capacidad, no significa que no sienta y perciba igual que cualquier otro ser encarnado en un cuerpo sano, ni que no pueda aprender de esta experiencia, que posiblemente ha sido elegida por él mismo. Sabed que los espíritus que encarnan en esa situación no lo hacen por casualidad sino que es una circunstancia que, aunque os pueda resultar sufriente e incomprensible, puede servir para el avance espiritual, tanto al espíritu encarnante como a la familia receptora. La deficiencia física o mental es una circunstancia pasajera que concluirá una vez el cuerpo se extinga. Pero los sentimientos que se hayan despertado y fortalecido a través de esa experiencia, tanto del uno como de los otros, perdurarán como un logro espiritual para siempre. Por tanto, sabed que en este caso, con el aborto en estas circunstancias, interrumpís una posibilidad de progreso espiritual de uno o varios espíritus. (…)

¿Y cuándo se pierde la conciencia y el recuerdo del pasado espiritual?
Esto no sucede de forma brusca y traumática, sino que ocurre que el espíritu va entrando en un progresivo letargo, como en un adormecimiento, que puede empezar ya durante el proceso de gestación. Los espíritus menos avanzados entran en ese estado de letargo rápidamente. Los espíritus más avanzados tienen más autonomía espiritual y pierden la conciencia más tarde, de modo que pueden conservar su libertad hasta el momento del nacimiento y no perderla totalmente hasta pasados unos años de vida del niño. (…)

VIDA EN OTROS MUNDOS

Has hablado al principio de un plan que engloba a todos los seres de la creación, de que cada planeta tiene su correspondiente planeta astral… Además, en muchas de las respuestas que das acabas añadiendo la coletilla de lo que pasa “en los mundos avanzados”. Aunque no hemos hablado específicamente sobre este tema, deduzco de todo ello que hay vida inteligente en otros planetas.
Por supuesto. El Universo es muy grande. En todo el Universo existen espíritus en constante evolución que necesitan de encarnaciones en el mundo físico para avanzar en su camino de perfeccionamiento.
¿Y por qué no tenemos constancia manifiesta de que existan civilizaciones o humanidades extraterrestres?
Las que son menos avanzadas o iguales que la vuestra todavía no tienen los medios tecnológicos para viajar o contactar con otros mundos. Las más avanzadas, aunque tienen la capacidad de visitar vuestro planeta e interaccionar con vosotros, procuran no interferir en vuestra evolución e intervienen en vuestro planeta de forma muy sutil. Aún así, existen muchas evidencias de contactos con seres de otros mundos desde épocas muy antiguas, que han quedado registrados en los libros sagrados de muchas civilizaciones (claro que no con el nombre de extraterrestres, sino como dioses o enviados de los dioses). También en la actualidad existen multitud de avistamientos de naves que, por su capacidad de movimiento, sobrepasan con creces los logros de vuestra tecnología actual, y testimonios de personas que sí han contactado con seres de otros mundos, aunque vuestros gobiernos se esfuerzan por ocultarlo por temor a perder el control que ejercen sobre vosotros. (…)

Los espíritus avanzados pueden encarnar en planetas menos avanzados para promover el progreso espiritual de los espíritus originarios de ese planeta. También ocurre que determinados espíritus evolucionan más rápido que la media de su planeta de origen y éste se les queda pequeño para seguir evolucionando a su ritmo. Pasarían a encarnar entonces en mundos más evolucionados, en consonancia con su nivel evolutivo, lo mismo que vosotros, cuando acabáis el último curso escolar de primaria cambiáis de escuela para cursar los estudios de secundaria. También ocurre que, en determinados momentos, se dan en ciertos planetas circunstancias muy favorables que permiten a un espíritu ponerse a prueba en sus aptitudes y acelerar su progreso evolutivo. Ocurre que cuando existe en un planeta un gran numero de espíritus en disposición de dar un salto evolutivo colectivo, es necesario que el planeta entero se reestructure para adaptarse a las necesidades de los espíritus encarnados en esa nueva fase. Cuando un planeta está viviendo unas circunstancias de este tipo, muchos espíritus procedentes de otros planetas de semejante nivel evolutivo se sienten atraídos y piden encarnar en él para poder experimentar esas circunstancias y utilizarlas para su progreso espiritual.

¿Y qué tipo de circunstancias son esas tan atractivas para los espíritus de otros planetas?
Sucede que vuestro planeta se aproxima a la posibilidad de un cambio de nivel. Puede dejar de ser un planeta de tercer nivel y pasar a ser uno de cuarto. Y esto puede ocurrir si un número suficiente de espíritus consigue tomar conciencia del destino del espíritu, de su inmortalidad, de que todos los seres somos hermanos y encarnamos para evolucionar espiritualmente, para aprender a amar y para deshacernos de nuestro egoísmo, siendo este último el causante de todos lo males del planeta.
Estos espíritus trabajarán para que se establezca en la Tierra una nueva forma de hacer las cosas, basada en el amor y esto transformará el mundo a todos los niveles: a nivel social, económico, político… Pero ocurre que al mismo tiempo existen multitud de espíritus que no quieren renunciar a su egoísmo, como los poderosos que manejan el mundo, que no quieren que nada cambie porque no quieren renunciar a su poder y a su riqueza material, basada en la opresión de sus hermanos, y que se opondrán con todas sus fuerzas a los intentos reformadores del primer grupo. Cada espíritu deberá tomar una decisión, o luchar por el amor o luchar por el egoísmo, y trabajar activamente por la elección que haya tomado. Y esta es la circunstancia excepcional, la oportunidad extraordinaria de progreso para el espíritu que opte por el bando del amor, porque deberá enfrentarse a multitud de obstáculos: la incomprensión, la calumnia y la violencia de aquellos espíritus que todavía se aferran al egoísmo, que intentarán que renuncie por todos los medios a su objetivo. Y si, a pesar de todos los ataques, humillaciones y agresiones de todo tipo, consigue seguir creyendo en el amor, estará un paso más cerca del gran objetivo del espíritu, el llegar a amar incondicionalmente.

…Al final siempre ganan los malos, porque los buenos, como son pacíficos, siempre son masacrados. La historia está llena de casos como este: los primeros cristianos, los cátaros…
Ciertamente que la prolongación indefinida de esta lucha produciría un estancamiento espiritual y un sufrimiento inmerecido y estéril del grupo de amorosos, debido a que el grupo egoísta podría boicotear indefinidamente todos sus intentos de transformación. Pero esta lucha tan intensa no se prolongará indefinidamente. Será necesario que haya finalmente una separación de los dos grupos. La separación implica que uno de los grupos ha de abandonar el planeta para pasar a encarnar en otro u otros planetas en los que se encuentren las condiciones adecuadas a su nivel evolutivo. Vuestra humanidad está viviendo un proceso de este estilo al final del cual se producirá una selección espiritual como la descrita. (…)

¿Cómo se transferirán los espíritus que no pueden quedarse a otros mundos?
Será un proceso gradual. Los espíritus que no armonicen con el nivel vibratorio del planeta, una vez hayan fallecido, dejarán de encarnar en la Tierra, y pasarán a encarnar en otros planetas con su mismo nivel evolutivo. En el caso de que el planeta ascienda de nivel, la subida en el nivel vibratorio imposibilitará a los espíritus que no hayan alcanzado dicho nivel nacer en este mundo, así que habrán de encarnar en mundos que se correspondan con su nivel vibratorio. A partir de cierto momento sólo nacerán niños con un patrón vibratorio mínimo.

¿Entonces habrá que esperar a morir para poder pasar a otro planeta?
Normalmente sí, pero no siempre. En caso de catástrofes planetarias también se permiten las transferencias de espíritus físicamente encarnados a través de la actuación de civilizaciones extraterrestres con la tecnología suficiente para transportar a miles de personas de un planeta a otro, de forma semejante a cuando se producen catástrofes naturales en ciertas regiones de vuestro planeta, que se ponen en marcha misiones de ayuda humanitaria con el objetivo de atender y evacuar a los supervivientes de las zonas afectadas.

2ª Ley: LA LEY DEL LIBRE ALBEDRÍO
¿Y en qué consiste la ley del libre albedrío?
Es una ley espiritual que dice que el espíritu posee la libertad de elegir por sí mismo su propio destino.

¿Y por qué dices que el progreso evolutivo del espíritu se sustenta en el libre albedrío?
Porque la progresión espiritual sólo es real cuando es elegida e internalizada por libre voluntad, es decir, por elección libre del espíritu, sin ningún tipo de coacción o imposición.
Si el progreso fuera forzoso, una vez desapareciera la forma de coacción o imposición, el espíritu volvería a ser conforme es en realidad y no conforme las circunstancias le han obligado a ser. (…)
En vuestro mundo. Se producen constantes vulneraciones de esta ley debido a la escasa evolución de la mayoría de sus habitantes, que todavía no la conocen o no la quieren respetar, ya que para respetar el libre albedrío deberían renunciar al egoísmo. De ahí que uno de los objetivos del aprendizaje espiritual sea aprender a respetar el libre albedrío de los demás, pero también a exigir que se respete el libre albedrío propio.(…)
No hay gente evolucionada gobernando vuestro mundo. Si los seres avanzados no asumen posiciones de gobierno material en mundos como el vuestro es sencillamente porque mayoritariamente vosotros no queréis que ellos estén al mando, ni queréis aceptar los cambios que ellos proponen. Y ellos tampoco desean imponer su voluntad sobre la vuestra, porque saben que no sirve de nada obligar. Ya se han dado en la historia de vuestro planeta numerosos casos de gente más o menos honesta que llegaron a desempeñar altos cargos de poder e intentaron cambiar las cosas para bien. ¿Y qué pasó? Pues que duraron muy poco. Los que estaban alrededor los eliminaron.

Por eso los espíritus elevados sólo aconsejan, predican con el ejemplo sin imponer, y luego cada cual elige aquello con lo que se siente afín.

¿Cuáles serían los resultados prácticos de la aplicación de la ley del libre albedrío en la Tierra si, al igual que ocurre en otros mundos más avanzados, decidiéramos seguirla?

La desaparición de cualquier forma de esclavitud, de coacción, de opresión, de manipulación, de daño de unos seres humanos hacia otros.
Un ser avanzado jamás violaría el derecho a la vida de otros seres. Por lo tanto, desaparecerían las guerras, la pena de muerte, el asesinato y el aborto porque con esas prácticas se está vulnerando el derecho a la vida de otros seres.
Desaparecería cualquier forma de maltrato o abuso sexual contra niños y adultos. Por lo tanto, desaparecerían la pederastia, las violaciones, la prostitución, y cualquier otra forma de práctica sexual en la que se fuerza o coacciona la voluntad de otros seres humanos, especialmente cuando se trata de los seres más débiles e indefensos.
Desaparecería cualquier fórmula que coacciona la libre expresión del pensamiento y del sentimiento. No existirían, por tanto, la censura, la manipulación, el engaño, la represión ni el secuestro.
Desaparecería cualquier religión, filosofía o doctrina egoísta que justificara la opresión, la agresión, el control y/o la violencia contra otros seres humanos por diferencias raciales, religiosas, culturales, económicas, políticas o de cualquier otra índole. Por tanto, desaparecerían el racismo, el totalitarismo, el fascismo, el fanatismo religioso, el militarismo, el imperialismo o el capitalismo, porque son ideologías que basan el bienestar de unos cuantos en el sufrimiento de otros seres humanos. Cualquiera que sea la forma de esclavitud, sea ésta material o mental, que se intente imponer al ser espiritual fracasará, porque el espíritu se revelará internamente contra aquello que le esclaviza, y tarde o temprano luchará con todas sus fuerzas para liberarse.
Esta es la razón por la que cualquier doctrina, religión, ideología, sistema político o económico que no respete la ley del libre albedrío del espíritu será inestable y efímero, mientras que los basados en las leyes espirituales son estables y duraderos.(…)

Obligar no es la forma. Lo que se obtiene por la imposición o la coacción se pierde cuando desaparece la fuerza coartadora. El espíritu volvería a ser conforme es en realidad y no conforme las circunstancias le han obligado a ser. Precisamente, la reencarnación y el olvido de las vidas anteriores están pensados para que el espíritu experimente el libre albedrío y evolucione por propios méritos, sin ningún tipo de coacción. Ya hemos hablado antes, de que es el propio espíritu el que elige libremente si quiere o no avanzar, y el tipo de pruebas a las que quiere enfrentarse para avanzar.
Sobre los niños y la escuela, las corrientes educativas más avanzadas espiritualmente, que también han llegado a vuestro mundo, intentan no coaccionar al niño, sino que buscan estimular sus propias capacidades, haciendo atractivo y no tedioso el aprendizaje, que es la mejor manera de que el niño aprenda, no por obligación sino por devoción.

Entonces, ¿cuál es forma correcta de que la gente conozca las leyes espirituales?
La única forma es predicar con el ejemplo, y es lo que han hecho los espíritus avanzados que encarnaron en la Tierra. Estoy hablando de Jesús, Buda, Krishna, Zoroastro, Antulio y otros avatares o seres avanzados, que encarnaron en la Tierra para enseñar la ley del amor, la del libre albedrío y las otras leyes espirituales. Hicieron de su vida un ejemplo de aplicación personal y de vida en armonía con las leyes espirituales sin obligar a nadie a hacer lo mismo.

3ª Ley: LEY DE LA JUSTICIA ESPIRITUAL O LEY DE ACCIÓN Y REACCIÓN ESPIRITUAL (CAUSA-EFECTO)

Lo que haces a los demás, te lo haces también a ti mismo.
Se avanza espiritualmente cuando el espíritu toma conciencia de sus errores (actos en contra de los otros seres de la creación) y los repara.

Si consideráramos que la vida del ser humano se inicia con el nacimiento, llegaríamos a la conclusión de que el mundo es injusto pues favorece desde el principio a unas criaturas en detrimento de otras.
Pero si consideramos que esta vida no es más que un breve episodio de la vida de cada ser, y que este episodio es la justa continuación y consecuencia de una serie de episodios anteriores, comenzaremos a comprender aquello que antes nos parecía incomprensible, y por ello injusto.
Las circunstancias de la vida que parecen fruto de la fatalidad corresponden por tanto a las consecuencias o decisiones que cada espíritu ha tomado en vidas anteriores y en el periodo de vida en el que no está encarnado.

¿Y de qué manera los actos de la vida actual tienen que ver con aquellos vividos en el pasado?
Existe una ley universal, la cual podríamos llamar Ley de la Justicia Espiritual, Ley de Causa-Efecto, o Ley de Acción y Reacción Espiritual que dice, más o menos, que el espíritu recibe exactamente lo mismo que da. En realidad equivale a decir que lo que hacemos a los demás nos lo hacemos en realidad a nosotros mismos.
No hagas a los demás lo que no quisieras que hiciesen contigo, porque al final te lo haces a ti mismo” y “haz a los demás lo que quisieras que hiciesen contigo, porque en realidad te lo haces a ti mismo”.
A nivel espiritual, de forma análoga a la ley de acción y reacción de la física clásica, la ley de acción y reacción espiritual nos dice que todo acto realizado hacia los demás nos será devuelto en la misma medida.

Las acciones a favor de la ley del amor aumentan la vibración del espíritu, permitiéndole así ascender hacia regiones del mundo astral de mayor vibración, es decir, de mayor nivel espiritual.

¿Acaso no hay asesinos, criminales y genocidas reconocidos que jamás son llevados ante la justicia y mueren plácidamente de viejos?
El hecho de que el efecto asociado a una causa o acción determinada no se dé de forma inmediata puede dar la impresión al encarnado de que no existe justicia, por no ver al criminal responder por sus delitos en la misma encarnación.
Aquellas cuentas que el espíritu no saldó en dicha vida quedan pendientes para las próximas, y el verdugo de antaño puede ser la víctima aparentemente inocente del mañana.
Y aquellos que actuaron conforme a la ley del amor y recibieron la ingratitud, la incomprensión, el rechazo, la violencia, la tortura o la muerte a cambio del bien que hicieron por parte de sus coetáneos, han de tener por seguro que los frutos de sus actos serán recompensados en el mundo espiritual, que es el mundo verdadero.
La “recogida de la cosecha” se demorará hasta que el espíritu concluya la etapa en la que se pone a prueba, o sea, cuando finalice la encarnación, igual que cuando se realiza un examen no se conoce la nota hasta finalizar completamente el examen.

En algún momento después de la desencarnación, el espíritu se enfrenta al repaso exhaustivo de los acontecimientos moralmente más relevantes de la última vida. Durante ese repaso de la vida, para cada situación vivida, el espíritu no percibe ya sólo lo que él sintió en ese momento, sino que también simultáneamente percibe los sentimientos y las emociones de los otros seres que recibieron las consecuencias de sus actos, percibiendo el bienestar o malestar de éstos como si fuera propio.
De esta manera se da cuenta de las asignaturas que ha superado y las que todavía le quedan por superar. Las pruebas de las próximas encarnaciones dependen en gran medida de la actuación que se haya tenido en las encarnaciones anteriores.
¿Y quién juzga si sus actos han sido o no correctos?
Él mismo con la ayuda de espíritus superiores: los espíritus superiores le aportan la claridad espiritual que por su propia evolución todavía no posee.
¿Y qué ocurre después?
Que el espíritu se prepara para corregir y superar aquellas actitudes negativas en las próximas encarnaciones y elige según su capacidad aquellas pruebas que le pueden servir para corregirlas.
¿Qué tipo de pruebas le esperan al espíritu “endeudado”?
En general, sufrir en carne propia circunstancias semejantes a las que uno generó en otra vida, para tomar conciencia de lo que está y no está en armonía con las leyes espirituales, y trabajar para reparar el daño que hizo.
El objetivo de la ley no es castigar, sino promover la evolución del espíritu a través de la experimentación personal de las acciones que uno mismo genera. Quien fue señor de esclavos experimentará la vida de esclavo. De esta manera se dará cuenta de que la mejor manera de que se respete la libertad de uno mismo es respetar la libertad de los demás en cualquier circunstancia.
La intensidad de las pruebas depende de lo rápido que quiera el espíritu en cuestión saldar su deuda espiritual y de la capacidad que tenga para poder superarla. Sólo cuando el espíritu está preparado para superarla se le presenta la prueba (al espíritu que quiere evolucionar pero está endeudado kármicamente, se le presentan varias opciones).
¿Qué significa “karma”?
Es una palabra de origen oriental que equivale a decir “deuda espiritual”.

¿Entonces debo entender que todas las circunstancias negativas a las que se enfrenta el espíritu son consecuencias de los actos del pasado?
No. Muchas son la consecuencia directa de los actos de la vida actual, y hay otras que son inherentes al nivel evolutivo del planeta en que se encarna.

¿Quieres decir que un espíritu que no tiene deudas puede pasar por circunstancias negativas que no le corresponden por expiación?
Sí, ocurre muy a menudo. Pero es una elección libre del espíritu el hacerlo.

Si hay un supuesto ser o muchos seres superbuenos y superpoderosos, por qué no hacen nada por cambiar el lamentable rumbo de la humanidad?
Se deja a los humanos que experimenten en el mundo físico el uso del libre albedrío, sin cortapisas, y que hagan frente a las circunstancias que ellos mismos han creado. Que sean ellos los que lleguen a la conclusión de que los males que padecen son fruto del egoísmo y que mientras el egoísmo reine en el corazón de los seres humanos, seguirá habiendo guerras, hambre, miseria e injusticia. Que la única manera de erradicar todos esos males es erradicar el egoísmo de todos y cada uno de los corazones y que el único antídoto que existe para el veneno del egoísmo es el amor. No esperéis de brazos cruzados a que vengan a salvaros. Actuad y se os ayudará, porque los espíritus avanzados y seguidores de la ley del amor siempre están ahí para ayudaros, muy sutilmente. Pero ha de ser iniciativa vuestra, por decisión de vuestra voluntad, y no en contra de vuestra voluntad (al que quiere estar solo y aislado del mundo, o al que no quiere avanzar, se le respeta su deseo). Vosotros tenéis el poder, si así lo decidís, de cambiar el rumbo de vuestro destino.

Hay gente que justifica las guerras diciendo que son necesarias para evitar un mal mayor, para preservar la paz o la democracia. ¿Qué opinas al respecto?
Pues que si realmente son amantes de la paz y de la libertad, que no hagan lo contrario de lo que predican.
Porque si uno en los medios contradice el fin, está siendo un mentiroso, un hipócrita. El fin no justifica los medios, porque los medios han de estar en la misma sintonía que el fin que se persigue.
No se puede conseguir la paz a través de la guerra, ni la libertad a través de la imposición, ni la justicia a través de la injusticia
¿Pero no ocurre que las guerras son decisión de unos pocos que ostentan el poder, mientras que el resto preferiría vivir en paz?
¿Pues entonces por qué les dais el poder a aquellos que hacen lo contrario de lo que queréis? Si cuando los malintencionados gobernantes de vuestro mundo llaman a sus pueblos a la guerra se encontraran con que no hay nadie dispuesto a empuñar un fusil, ni hay nadie que obligue a los demás a empuñar un fusil, ni nadie para fabricar armas, por muy malvados que fueran, no podrían hacer nada.

¿En el caso de que el atacante intentara hacer daño a unos niños y la única manera de protegerlos fuera matar al agresor?
Mirad, en el mundo espiritual no son tan importantes los hechos en sí, sino la intención con la que se hacen. El que no tiene intención de matar sino de evitar que el agresor mate, no puede ser juzgado igual que aquel que desde el principio tiene intención de matar.
En vuestro mundo, un soldado que ha matado a los del bando contrario, exponiendo su propia vida, es un héroe. Mientras, el que expone su vida para no matar a nadie del bando contrario es un cobarde. Sin embargo, en el mundo espiritual, las cosas son a la inversa. El valiente es el pacifista, el desertor, el insumiso, el objetor de conciencia, que lo es porque está en contra de asesinar, y que es valiente porque arriesga su vida para preservar la vida de los demás, de personas desconocidas, posiblemente de otra creencia o ideología, sabiendo que los de su propio bando le perseguirán quizás hasta la muerte.
Entonces esos responsables de las guerras quedarán enormemente endeudados espiritualmente.
Tengo un mensaje que darles a los “poderosos” del mundo material, por si les sirve para reflexionar y que empiecen a cambiar sus actitudes, antes de que se endeuden todavía más consigo mismos. Puesto que no tienen ningún reparo en organizar invasiones y guerras, en sembrar la discordia y el odio entre los pueblos, y además tienen la desfachatez de hacerlo en nombre de Dios, de la democracia y la libertad, o de otro valor noble que con sus métodos se encargan de difamar, que sepan que están sembrando una macabra semilla cuyo abundante y amargo fruto tendrán que recoger inexorablemente en las vidas siguientes, encarnando como niños lisiados del país que ordenaron sembrar de minas, o como niños hambrientos del país que ordenaron matar de hambre. Su condición de poderosos en el mundo material es sólo una circunstancia pasajera que no tendrán en el mundo espiritual, donde la posición no depende del dinero, el poder y las influencias que tengan, sino sólo de la capacidad de amar que hayan podido desarrollar.
¡Qué chasco se van a llevar aquellos que se creyeron los amos del mundo cuando pasen al mundo espiritual y vean la realidad tal y como es, y vean que todos aquellos que murieron y sufrieron por su causa están por encima de ellos en el escalafón espiritual! No habrá ninguna entrada triunfal con honores de jefe de estado. Pero sí estarán esperándole una multitud de seres poco evolucionados, ansiosos por resarcirse del mal que se les hizo. ¡Cuanto sufrimiento creado, cuando sufrimiento para recibir!
¿Y qué se le puede decir a las víctimas de los conflictos armados, los que han sufrido mutilaciones, miseria, hambre y todo tipo de penurias y vejaciones como consecuencia?
Que no os importe perder lo material, que no os importe perder hasta la vida del cuerpo, porque todo eso pasará. Recordad, nadie os puede matar porque sois inmortales, y cuando volváis al mundo espiritual, a vuestra auténtica vida, ya nada de eso importará. Allí seréis reconfortados de todos vuestros sufrimientos y todas vuestras heridas serán curadas. Allí el amor es lo único que importa. Si todas las desgracias que habéis vivido os han servido para sensibilizaros con el sufrimiento de vuestros hermanos, hasta el punto de que habéis llegado a la conclusión de que ya no deseáis que ningún ser pase por las circunstancias que vosotros habéis pasado, en definitiva, si habéis conseguido llegar a amar, aunque sea un poquito, habrá merecido la pena.

4ª Ley: LEY DEL AMOR

• El destino del espíritu es alcanzar la felicidad a través de la experimentación del amor incondicional, por libre decisión de su voluntad.
• Sin amor no hay evolución. Sin amor no hay sabiduría. Sin amor no hay felicidad.
• El amor es la fuerza armonizadora y dinamizadora del universo espiritual.
El amor puede definirse en su grado máximo como la capacidad de sentir a los demás como a uno mismo.

¿Pero el amor existe realmente o es sólo un concepto abstracto?
Existe realmente y se manifiesta como una intensa vibración de la esencia vital o principio espiritual que se transmite a todos los planos de la existencia, desde el plano espiritual, pasando por el mental y el astral, hasta llegar al físico.
La manifestación del amor en el plano energético es la energía de más alta vibración y … se puede transmitir y ser percibida. (…). En ese estado de bienestar interior uno se siente optimista, alegre, relajado, sereno y descubre que los problemas de su existencia no son tan graves.
Si por la ley del libre albedrío el espíritu necesita ser libre para poder ser feliz, por la ley del amor, el espíritu necesita amar para ser feliz. Si unimos estas dos leyes en una diríamos que el espíritu necesita amar en libertad para ser feliz.

¿Cómo el amor influye en la armonía del universo?
¡Por un acto de amor existimos todos los seres espirituales! El amor es la base sobre la que se sustenta la solidaridad espiritual universal. El espíritu inspirado por el amor siente el deseo de ayudar en la evolución a todos los demás seres de la creación, para que sean capaces de experimentar por sí mismos la felicidad que emana del amor.

Si quieres amar a los demás, aprende primero a amarte a ti mismo, a través de conocerte a ti mismo. El que no se quiere a sí mismo no puede querer a los demás.

¿Cómo distinguir lo que es el amor de lo que no lo es?
El amor en su máxima expresión ha de ser incondicional. El que ama verdaderamente no espera nada cambio, y el que actúa por interés no está amando verdaderamente. El amor ha de ser libre, si no, no es amor. No se puede forzar a nadie a amar.

¿Y cómo aprende el espíritu a amar?
Es un proceso continuo que requiere muchísimo tiempo de evolución. Lo comienza el espíritu antes de iniciar la fase humana y no lo termina nunca, ya que siempre hay algo nuevo que aprender respecto al amor.
Como el aprender a hablar, no hay otra forma de desarrollar el amor que no sea a través de la interacción constante con otros seres…

Una vez el espíritu reconoce el amor que ha recibido de los demás es cuando está preparado para ser un emisor de amor.
– Serán los seres que le amaron los primeros hacia los que se le despertarán los primeros sentimientos de afecto (usualmente hacia algún miembro de su familia), mientras que el resto de seres, los que se comportaron con egoísmo hacia él, serán enemigos, y los que nunca tuvieron relación con él, simplemente serán seres por los que sentirá indiferencia. En esta etapa, el espíritu es apasionado en los amores, vengativo y rencoroso en los desamores.

– Llegará otra etapa más avanzada en que el ser ya no querrá perjudicar a los que le hicieron daño, porque se da cuenta de que el sufrimiento en sí mismo es algo negativo, incompatible con el amor, abandonando la venganza como forma de resarcimiento por el daño recibido. Esta etapa la podríamos denominar amor condicional avanzado.

– Llegado cierto momento, cuando el grado de comprensión y de sensibilidad del ser ha aumentado considerablemente, ya está preparado para dar el gran salto, el de querer a todos los demás seres de la creación, incluyendo a aquellos que le odiaron y le despreciaron y le hicieron sufrir lo indecible. Es decir, ha entrado en la etapa final, en la que se alcanza el amor incondicional, aquel amor que predicaron los seres avanzados como Jesús cuando decían “ama a tu enemigo”… Serán necesarios millones de años de evolución para recorrer el camino desde la primera a la última etapa.

¿Cómo puede ser que podamos ser capaces de amar y de ser egoístas al mismo tiempo? ¿No me podrías aclarar este punto?
Sí, claro. Imagina que el ser humano es como una cebolla, en cuyo corazón está el espíritu que desprende la luz, que es el amor. Este centro emisor de luz se encuentra recubierto por múltiples capas, de manera que cada una de estas capas obstruye el paso de la luz un poco, hasta que la suma de todas las capas juntas impide casi totalmente que la luz salga al exterior. Cada una de esas capas representa una manifestación del egoísmo que hay que ir eliminando progresivamente, para que finalmente la luz, el amor, brille, se exprese en toda su magnitud. A medida que vamos eliminado capas, la luz (el amor) del interior encuentra menos obstáculos para salir al exterior. Las capas más externas corresponden al egoísmo más primitivo y superficial. Son las capas correspondientes a la vanidad. Las capas intermedias corresponderían al orgullo y las más internas a la soberbia.
Cada persona se encuentra en un punto distinto de este proceso. La mayoría de espíritus que habitan la Tierra ha conseguido deshacerse sólo de alguna de las primeras capas. Otros han conseguido eliminar también algunas de las capas intermedias y unos pocos están en el proceso de eliminación de las capas más profundas del egoísmo. Aunque este proceso es progresivo y hay espíritus en todos los grados, podemos intentar clasificar los espíritus en tres grandes grupos, según el nivel de eliminación de capas en el que están: Espíritu amable-vanidoso, generoso-orgulloso y amoroso-soberbio…
El primer adjetivo expresa la cualidad representativa a la que puede llegar el espíritu cuando se esfuerza por desarrollar el amor y la segunda el grado de egoísmo en el que se encuentra. El vanidoso puede ser muy amable, el orgulloso muy generoso y el soberbio muy amoroso cuando está dispuesto a vencer su egoísmo y a luchar por los sentimientos. Pero no hay nada de negativo en admitir la existencia del egoísmo en cada uno de nosotros y definirla, para conocerla y poder superarla. Lo negativo para el espíritu sería no querer reconocer su existencia, no admitir la realidad de que todos tenemos una parte egoísta que debemos eliminar para poder amar verdaderamente y ser auténticamente felices. El no reconocerlo conduce al estancamiento espiritual, porque no se puede superar aquello que no se admite, al igual que no puede desintoxicarse un alcohólico que no admite que lo es…
Son etapas por las cuales todos, absolutamente todos los espíritus, han de pasar en su camino de perfeccionamiento. Y el que las ha superado es porque en algún momento ha tomado conciencia de su defecto y ha trabajado por superarlo, y lo ha conseguido con la ayuda de los ejemplos de personas más avanzadas de las cuales aprender…

¿Y cómo aprende el espíritu a tomar conciencia de su propio egoísmo, en este caso manifestado en forma de vanidad, y a vencerlo?
Generalmente, sufriendo en carne propia las actitudes egoístas de otros, semejantes en egoísmo a él mismo. La ley de la justicia espiritual enfrenta a cada uno con sus propios actos, aunque sea a través de los actos de los demás, para que de ahí el espíritu saque el mayor provecho para su evolución. El sufrimiento propio sensibiliza al espíritu, le hace adquirir mayor sensibilidad para percibir el sufrimiento de los demás…
¿Y siempre ha de ocurrir que el espíritu haya de experimentar en carne propia el sufrimiento de los propios actos para aprender que estos actos son perniciosos para los demás?
No. Puede hacerlo por comprensión, porque se haya dado cuenta del daño que producen en los demás sus propias actuaciones, o porque ha aprendido de los errores y experiencias de los demás. Pero para ello debe haber crecido lo suficiente en sensibilidad, en amor, porque como digo, sólo cuando hay amor se está receptivo a sentir a los demás, incluido su sufrimiento, como a uno mismo. De ahí que, en las primeras etapas, el espíritu avance más por sufrimiento, por experimentación en sí mismo de las actitudes egoístas que él mismo generó, mientras que cuando ya ha desarrollado el amor, avanza más por comprensión… de las experiencias propias pasadas o de las experiencias de los demás…
¿Qué le dirías a un vanidoso que le pudiera ayudar en su evolución?
Jamás conseguirás ser feliz a través de lograr la admiración, el cariño, el éxito, el reconocimiento de los demás. Si estás insatisfecho con tu vida, si te sientes solo y vacío, no busques fuera a los culpables de tu infelicidad, porque no están fuera, sino dentro de ti. No busques calentarte en el fuego de los demás porque nunca tendrás bastante. Enciende tu propia llama para que así no dependa tu estado de lo que hagan o dejen de hacer los demás por ti. Deja a un lado el egoísmo y ama, porque la única manera de llenar el vacío interior es amar incondicionalmente…
¿Qué otros avances ha logrado el espíritu después de superar la etapa de la vanidad?
El espíritu que se ha desprendido bastante de la vanidad y se encuentra plenamente inmerso en la etapa del orgullo, las cuales emanan del hecho de que se trata ya de un espíritu… afianzado como dador de amor.
El concepto de justicia está más desarrollado. La persona que ha llegado al orgullo es más consciente de lo que es verdadero y justo y de lo que es sólo apariencia. En general, los orgullosos se comportan más justamente. Ya no procuran favorecerse a sí mismos si para ello han de ser injustos, sino que en sus decisiones tienen en cuenta el perjuicio que pueden causar a los demás. El orgulloso ya no pretende que le complazcan, busca que le quieran y también querer auténticamente. La cualidad contraria a la vanidad, y que el orgulloso ya ha adquirido, es la modestia, porque no busca hacer las cosas para llamar la atención, sino por la satisfacción de ser justo y generoso. Los orgullosos son generosos con aquellos a quienes quieren. Por lo tanto, en las relaciones, ya no buscan ser el centro de atención. Prefieren una amistad auténtica a cien superficiales…
En esta etapa del orgullo se encuentra casi una cuarta parte de la humanidad.

Brevemente, ¿qué le dirías a un orgulloso que le pudiera ayudar en su evolución?
Que cuando te sientas triste o vacío no te encierres en ti mismo. No reprimas tus sentimientos creyendo que vas sufrir menos por no sentir, porque sufrirás todavía más y será además un sufrimiento estéril que no te lleva a ningún sitio. Busca vivir de acuerdo con lo que sientes y no con lo que piensas. Sé comprensivo con los demás, pero no te dejes llevar por lo que los demás esperan de ti, si no es lo que tú sientes. No te escudes en el daño que te han hecho para justificar tu desconfianza y tu aislamiento. Sé prudente con los que sientas que quieren aprovecharse de tus sentimientos pero abierto con los que van hacia ti de buena fe…
Al final todo se resume en la máxima “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran ti”…

¿Cómo distinguir entre ayudar y complacer?
Cuando una persona se carga sobre las espaldas las pruebas o circunstancias que le corresponde superar a otra, se le complace y no se le ayuda, ya que impides que se ponga a prueba en sus capacidades, contribuyendo a su estancamiento espiritual. La auténtica ayuda consistiría en apoyar y alentar a la persona para que resuelva ella misma sus pruebas o circunstancias, y así pueda avanzar…
¿Entonces está mal complacer a una persona querida?
No siempre. Sólo si cuando complaces lo haces a costa de perder tu libertad y/o contribuyes a que la otra persona se estanque espiritualmente, cuando le substituyes en pruebas que le corresponde a ella superar.
¿Qué avances ha logrado el espíritu después de superar la etapa del orgullo?
El espíritu se siente más seguro y consciente de sus sentimientos, y de que debe vivir conforme siente para ser feliz. Tiene menos miedo a mostrarse tal y conforme es. Por ello, es más abierto, más alegre, más espontáneo, más libre, con menos barreras hacia los sentimientos. Se encierra menos en sí mismo. Encaja mejor la ingratitud. Es más comprensivo con los demás. Se le despierta menos el rencor y la rabia porque se sobreesfuerza menos en complacer, es decir, se deja absorber menos y no permite que le esclavicen fácilmente. Espera menos a cambio del amor que da. Está más abierto a percibir el amor de los demás hacia él, y más abierto a dar el amor que lleva dentro a los demás. La afectan menos las circunstancias negativas y aprecia mejor y disfruta de las positivas…

El soberbio se cree autosuficiente… la realidad es que necesita amar y también sentirse amado para ser feliz, como todo el mundo, aunque le cueste reconocerlo. Por ello, su fachada de autosuficiencia se puede desmoronar: el temor a perder el amor que creía seguro le hace sentir desconfianza, tristeza, desesperación e impotencia. Y esto le ocurre porque todavía sufre de apego, tiene dificultad en compartir el amor de los seres amados.
Bueno, me parece una reacción bastante normal. ¿Acaso no nos ocurre a todos que tenemos miedo a perder el amor de los seres queridos?
Si hubiera llegado a experimentar al amor incondicional ya no sufriría de apego, ni tendría temor por nada, porque sabría que el autentico amor no se pierde jamás.
¿Y cómo se supera la etapa de la soberbia?
Nuevamente amando, comprendiendo y evitando actuar conforme el defecto quiere. La soberbia disminuirá en la misma proporción en la que el espíritu desarrolle la humildad y el desapego, y ambas cualidades se desarrollan con la práctica del amor al prójimo, a través de la ayuda sincera y desinteresada a los demás. Si el soberbio, por temor a sufrir decepciones y humillaciones, se inhibe de dar la ayuda que está capacitado para dar, está dando alas a su defecto, y se estancará. Pero si vence sus temores y sus prejuicios, y se deja llevar por lo que siente, avanzará…
El espíritu soberbio es un espíritu ya muy avanzado respecto a la media, y por ello es escaso en vuestro joven planeta. Se trata mayoritariamente de espíritus originarios de otros planetas más avanzados, que llevan más tiempo evolucionando. Quizás superen en muchos milenios la edad espiritual de la media del planeta. Al estar sus planetas más avanzados, prácticamente no existen en ellos ni la injusticia ni la ingratitud, con lo cual estos espíritus no encuentran circunstancias adversas que despierten su defecto. Vienen a este planeta precisamente porque se trata de un ambiente propicio para la manifestación de su defecto. Al ser la Tierra un planeta donde la injusticia y la ingratitud se dan en abundancia, estos espíritus se ponen a prueba en su defecto y voluntad. Y así, a través de pruebas más duras, logran avanzar más rápidamente. En sus encarnaciones en planetas menos avanzados suelen elegir desempeñar misiones de ayuda espiritual a los demás, por su gran capacidad, y porque así se ejercitan en la ayuda a los demás, lo cual necesitan para vencer su falta de humildad y su dificultad en compartir los sentimientos.
¿En qué momento de la evolución de un espíritu aparece el EGOÍSMO?
El egoísmo es una prolongación del instinto de supervivencia animal…
Cuando el espíritu comienza a ejercitar su recién adquirido libre albedrío, lo hace a partir del instinto, que es una especie de programación biológica que recoge el conocimiento adquirido por el protoespíritu durante la fase de evolución en el reino animal, y que es el germen a partir del cual se desarrolla la voluntad independiente del ser. Es como una configuración por defecto, un programa que le permite tomar decisiones automáticas sobre cuestiones sobre las cuales todavía no tiene capacidad suficiente para decidir por sí mimo. Es como un piloto automático, que le corrige la ruta cuando todavía no sabe pilotar, y le permite experimentar el pilotaje sin estrellarse mientras todavía está aprendiendo a controlar los mandos de la nave. Entre estos instintos está el de supervivencia, que es como un programa que impulsa al espíritu encarnado a buscar alternativas para evitar la extinción de la vida física en cualquier tipo de circunstancia, por muy adversa que ésta sea, y el instinto sexual, necesario para la continuación de la especie.
Ocurre que, al mismo tiempo, el espíritu se siente insatisfecho porque siente un impulso nuevo y desconocido de alimentar sus incipientes necesidades emocionales y, debido a su ignorancia en los sentimientos, cree equivocadamente que lo puede hacer saturándose en la satisfacción de sus instintos, que es lo que ha hecho siempre, empleando su inteligencia en ese fin sin tener en cuenta el daño que pueda hacer a otros seres.
Conforme lo cuentas parece que la existencia del egoísmo sea algo inherente al desarrollo evolutivo.
Que el espíritu, en su camino hacia la perfección, pase por una fase egoísta, más o menos prolongada en el tiempo, que puede durar multitud de encarnaciones, es en realidad inevitable, e incluso beneficioso, porque le sirve para reafirmar su individualidad, su voluntad y para poder experimentar lo que se siente en ausencia de amor, lo que le servirá para apreciar lo que se siente en presencia de amor, a medida que empiece a sentirlo.
Por ello, las primeras manifestaciones del egoísmo en la primera etapa, que llamaremos de vanidad primaria, en la que se encuentran los espíritus jóvenes, son básicamente materialistas, orientadas a la satisfacción de los instintos más primitivos. Se despierta la codicia, la avaricia, la lascivia, que se manifiestan en actitudes como el materialismo y el consumismo, el hedonismo y, a nivel colectivo, en el imperialismo y el colonialismo, es decir, la explotación de otros seres por la ambición de poder y riqueza materiales. Es la etapa que todavía predomina en vuestro planeta, porque una buena parte de la humanidad todavía se encuentra inmersa en esta etapa de adolescencia espiritual.
A medida que el espíritu avanza en el conocimiento de los sentimientos, este egoísmo materialista comienza a transformarse en egoísmo espiritual. Es una fase de vanidad más avanzada…
Aunque se pueda avanzar mucho en una encarnación, no podemos exigir que alguien pase de ser un pirata a un santo de la noche a la mañana. Si no os desesperáis porque un niño no aprenda a hablar en un sólo día, porque comprendéis que el aprendizaje del habla le cuesta al niño varios años de su vida física, no debéis impacientaros tampoco porque un niño espiritual tarde varios años espirituales, es decir, varias encarnaciones, en aprender a amar. Por ello, el espíritu que es más avanzado en el conocimiento de los sentimientos no puede pedir a otro que lo es menos que llegue a alcanzar su mismo nivel en una sola vida, si a él mismo le costó tantas vidas y esfuerzos el conseguirlo.

A través de la mente es por donde se filtran al espíritu los pensamientos egoístas que os acaban confundiendo…El problema de vuestro mundo es que se os ha enseñado a pensar sin sentir y, si el pensamiento no tiene la inspiración del sentimiento, se pone al servicio del egoísmo.
Imagina que ves a una persona muy querida, que tú eres hombre y que ella es mujer, y que hace un tiempo que no la ves. El sentimiento que tienes por esta persona te hace experimentar alegría y necesidad de expresarle cuánto la quieres, dándole un abrazo. Sin embargo imagina que estás al lado de personas con prejuicios sexistas, que no encajan las relaciones de amistad profunda entre personas de diferente sexo y que luego sabes que os van a criticar y calumniar. Al ser consciente de este inconveniente cambias tu decisión y reprimes tus sentimientos, de manera que al ver a la persona querida manifiestas indiferencia por temor al qué dirán, y sólo le das la mano de forma correcta.
En este caso el pensamiento, motivado por el análisis mental de la situación, ha cambiado el sentimiento, es decir, lo ha reprimido, ya que el sentimiento inicial era de alegría y tras la reflexión mental ha quedado en indiferencia…
Habrá alguien que diga: “Mira: todo este sufrimiento que he vivido no lo quiero más. Ni para mí ni para los demás. Ya he aprendido algo de la vida. Todo aquello que a mí me hicieron y que me hizo sufrir voy a evitar hacérselo a los demás. Todo el amor que necesité de mis padres y que no me dieron se lo voy a dar yo a mis hijos, a mis allegados, a todo el que se presente en mi vida”. Y sólo con la voluntad de cambiar y con la fuerza del sentimiento, la vida de uno dará un vuelco, y se romperán los lazos del odio…
¿Entonces es bueno quererse a uno mismo?
Por supuesto que sí. La autoestima es necesaria para ser feliz. Nuevamente lo repito: a lo que uno tiene que renunciar es al egoísmo, no al amor. Si uno no se quiere a sí mismo, ¿de dónde sacará la fuerza y la voluntad necesarias para amar a los demás? Vivir sin sentir es casi como estar muerto. Por ello muchas de las personas que viven sin sentir desean morir, porque albergan la falsa esperanza de que al morir se acabará su suplicio y así ellas mismas inician el proceso de autodestrucción de su cuerpo que llamáis enfermedad. Muchas enfermedades provienen de que la persona es incapaz de amarse a sí misma. Son aquellas personas con un nivel de autoestima muy bajo las más propensas a tener enfermedades…

Antes has remarcado la importancia de no reprimir los sentimientos, de que hay que expresarlos. Pero por otro lado hablas de la importancia de tener en cuenta las necesidades afectivas y los sentimientos de los demás. Y aquí va la pregunta: ¿No ocurre que hay sentimientos negativos como el odio, la rabia, la ira o el rencor que si los exteriorizamos pueden dañar a los demás? ¿Cómo se pueden exteriorizar los sentimientos sin hacer daño a los demás al mismo tiempo? ¿No son ambas acciones contradictorias entre sí?
Conforme tú lo has enfocado resulta una contradicción. De nuevo es necesario que aclaremos los conceptos para no generar confusión por un problema de insuficiencia del lenguaje, que utiliza la misma palabra, la de sentimiento, para definir cosas que son totalmente opuestas. Cuando yo antes hablaba de que hay que dejarse llevar por los sentimientos, me refería a los sentimientos que nacen del amor, que para distinguirlos habría que llamarlos amosentimientos, que siempre son positivos, claro. Los que nacen del egoísmo, o de la lucha entre el amor y el egoísmo, aquellos que hemos llamado sentimientos negativos o egosentimientos son otra cosa… Ciertamente, hay que evitar dejarse llevar por ellos porque podemos hacer mucho daño a los demás. En cualquier caso, el reprimirlos no conduce a nada. Sólo a que nos hagan daño por dentro.

LA ENFERMEDAD (dentro de la Ley del Amor).-

La represión de los sentimientos es la mayor causa de enfermedad en vuestro mundo, tanto de enfermedad psicológica como física.
La represión del interior espiritual… ocurre cuando la persona no actúa ni vive de acuerdo con sus sentimientos, sus amosentimientos. Entonces se produce un malestar interno profundo en la persona que lo padece. Eso genera miedo, rabia, odio, tristeza etc, que son los causantes de la enfermedad. Este malestar puede ser estimulado por una causa externa, algún tipo de circunstancia en la vida que a la persona le resulte realmente difícil de afrontar. Llamémosle a esta circunstancia conflicto emocional (Choque Biológico, según R. Hamer).

Cuando la persona se encuentra mal emocionalmente existe un cortocircuito entre los niveles espiritual y mental que se transmite al cuerpo energético o astral. El cuerpo energético sufre un descenso en el nivel vibratorio, una “bajada de energía”, que afectará a una región concreta del cuerpo astral … La falta de energía vital provoca una desconexión de la región desvitalizada respecto al resto del cuerpo y, como consecuencia de ello, el tejido desvitalizado deja de actuar en armonía con el resto. Al perder su patrón energético, el funcionamiento normal de las células se ve afectado y comienzan a aparecer alteraciones … que pueden, o bien destruirlas, provocando así una enfermedad degenerativa, o bien hacer que empiecen a crecer descontroladamente, provocando así un cáncer.

Me recuerda a los postulados de la Nueva Medicina, que enunció el médico alemán Ryke Geerd Hamer. Según el Dr. Hamer, todo cáncer o enfermedad equivalente al cáncer empieza por un conflicto emocional (Choque Biológico) extremadamente brutal, vivido en soledad. Dependiendo del tipo de conflicto, el cáncer se desarrollará en un órgano u otro. Además, dice que el conflicto emocional afecta primero al cerebro, provocando una especie de cortocircuito, y que la región del cuerpo que está conectada con esa parte del cerebro es la que sufre posteriormente la enfermedad. Postula también que la curación de la enfermedad pasa por la solución del conflicto emocional que la origina. ¿Está en lo cierto este médico?
Lo que dice es bastante correcto, aunque no al cien por cien, porque no todas las enfermedades se originan por conflictos emocionales. Pero sí la mayoría.

¿Y es cierto que si se soluciona el conflicto emocional se puede lograr la curación de la enfermedad?
Sí. Pero para resolver el conflicto debe haber en la persona un cambio bastante profundo… Si la persona persiste en aferrarse a sus sentimientos negativos y reprimir sus sentimientos, detrás de una enfermedad vendrá otra… Aún cuando ciertos conflictos se hayan podido resolver, aparecerán otros que activarán los mismos sentimientos negativos (Choques Biológicos). Por tanto, llegamos a la raíz del problema: lo que es realmente patogénico y causante de la enfermedad es el egoísmo y sus manifestaciones, y lo que es curativo y saludable es el amor y su expresión. Y esto se cumple siempre.
Para que se produzca una enfermedad realmente grave, como el cáncer, debe ocurrir que la persona quede emocionalmente “atrapada” por el malestar emocional, en el sentido de que éste se convierta en una obsesión permanente, que se deje dominar por los sentimientos negativos y persista en esta actitud durante un tiempo relativamente largo, hasta el punto de que le impida conciliar el sueño durante un periodo prolongado. Se debe dar además que la persona reprima toda forma de desahogo y exteriorización de estos sentimientos negativos
Es la misma persona la que se provoca la enfermedad y también la que puede remediarla, haciendo un cambio en sí misma, del egoísmo hacia el amor, de la represión hacia la exteriorización de su auténtica personalidad espiritual…

Desde el punto de vista espiritual, la vida física no es más que un instante de la vida real, que la muerte del cuerpo no es el fin, ni algo malo, sino que es una etapa de transición hacia otra existencia menos limitada. La enfermedad es un instrumento de ayuda para la progresión del ser hacia mayor nivel de comprensión, amor y sabiduría.
La enfermedad física debilita las barreras mentales que oprimen la manifestación de la sensibilidad interior, y esto es lo que nos sirve realmente para evolucionar. El cambio que puedas haber hecho en ti mismo, respecto a la evolución en el amor, no se pierde. Te lo llevas contigo allá donde vayas, y es lo más valioso que puedes sacar de tu vida. Puede ser el objetivo de toda una encarnación, por lo que una vez se ha conseguido, el espíritu puede retornar al mundo espiritual tranquilamente, satisfecho de su trabajo.

¿Y qué pasa con los que no resuelven su conflicto y mueren a consecuencia de la enfermedad?
Se han estancado espiritualmente, por no haber realizado el cambio que necesitaban para superar su prueba y superarse a sí mismos. Son los que han “tirado la toalla” en el combate por la superación espiritual, es decir, en vista de que no avanzaban espiritualmente, ellos mismos han activado su regreso al mundo espiritual. Vendrán con las mismas pruebas para intentar superarlas en próximas vidas.

Acaso no ocurre que hay personas que no tienen aparentemente ningún conflicto emocional y son relativamente felices, que también padecen enfermedades como el cáncer? ¿Y qué me dirás de un niño recién nacido con una enfermedad congénita, que todavía no tiene conciencia suficiente como para experimentar un trauma emocional?
A partir de que el espíritu se liga al embrión, siente y percibe todo aquello que ocurre en torno a éste, y también lo que siente la madre y, por tanto, es susceptible de desarrollar un trauma emocional durante el periodo de gestación, que puede ser motivo del desarrollo de una enfermedad física.
Es cierto que hay enfermedades que no están asociadas a ningún conflicto emocional y, por tanto, no es éste el origen en todos los casos… Su origen se encuentra en los actos que realizamos en otras vidas.
No entiendo lo que quieres decir. ¿Qué tiene que ver una enfermedad con un acto del pasado? ¿Cómo se puede transmitir una enfermedad de una vida a otra?
Cuando alguien comete algún acto contra la ley del amor, por la ley de acción y reacción espiritual, este acto queda impregnado en su espíritu en forma de tóxico psíquico, bajando su nivel vibratorio y alterando su configuración. Al encarnar, puede provocar una alteración en el código genético del cuerpo físico y provocar así una enfermedad congénita. Por lo tanto, sigue siendo cierto que el causante de la enfermedad es el egoísmo, aunque sea el egoísmo de una vida anterior.

No creáis que es un esfuerzo estéril amar y hablarle -a quien tiene una deficiencia física o mental-, como lo haríais a un hijo normal, porque lo que el ser no percibe a través de los sentidos físicos, lo percibe a través de los sentidos del espíritu, que son mucho más sensibles, sobre todo para percibir los actos de amor. Y si no os contesta como lo hace alguien con un cuerpo sano, no es porque no lo perciba, sino porque su materia le impide expresarse en el mundo físico conforme su espíritu querría. Nada de lo que hagáis por él desde el sentimiento será vano, porque en el mundo espiritual nada de lo que se hace por amor y con amor se pierde. Ya lo he dicho y lo repito: la deficiencia física o mental es una circunstancia pasajera que concluirá una vez el cuerpo se extinga. Pero los sentimientos que se hayan despertado y fortalecido a través de esa experiencia, tanto del que la padece, como de las personas de su entorno, perdurarán como un logro del espíritu para siempre, y eso es lo que realmente importa.
¿Pero qué se puede aprender de esto?
A sensibilizarse con el sufrimiento propio y el de los demás, porque seguramente en otra vida esas mismas personas que sufren han causado un sufrimiento semejante en los demás y no han querido ser conscientes del daño que estaban haciendo. Este es el primer paso para amar, tomar conciencia de que los demás sienten igual que nosotros y sufren por lo mismo que sufrimos nosotros.

Hay espíritus que vienen a afrontar ciertas pruebas. Para evitar dejarse llevar por el materialismo y recodar el propósito espiritual que les llevó a encarnar, utilizan la enfermedad como recordatorio. Es decir, la enfermedad se activa sólo si el espíritu se desvía del camino que previamente se ha trazado, como si se tratara de las bandas sonoras que hay al lado de la carretera, que sirven para avisar al conductor de que se está saliendo de su carril…
¿Se podría limpiar energéticamente el cuerpo astral para que mejore la salud?
Sí. A través de la realización de determinados ejercicios (Yoga), mediante la aportación energética canalizada por otra persona (Reiki) o de algún aparato emisor de bioenergía, se pueden drenar los fluidos malos y aportar energía vitalizada… El tratamiento bioenergético contribuye a la recuperación de la enfermedad y a aliviar los síntomas. Pero si la persona persiste en sus malos hábitos psíquicos, el desequilibrio en el cuerpo astral volverá a producirse y, por tanto, la enfermedad física volverá a manifestarse. Por ello, es necesario abordar la sanación de forma global: espiritual, mental, energética y física…
Es importante la buena predisposición del receptor a recibir energía y esto se basa en la confianza y la sinceridad. Si una persona no está predispuesta a recibir la energía, porque no cree que sea posible o desconfía del emisor, o porque no está dispuesto a hacer cambios en pro del amor y en renuncia del egoísmo, sus chakras estarán cerrados y, por muy potente que sea el emisor, la energía no penetrará…
Con la voluntad de ayuda desinteresada siempre se consiguen los mejores resultados. Además, también la limpieza a nivel físico, contribuye a que la energía no disminuya su vibración cuando pasa por el canal. Ello implica una dieta vegetariana, y la ausencia de consumo de substancias perniciosas para el organismo como alcohol, tabaco y cualquier otro tipo de droga.
¿Alguna consideración final respecto a la enfermedad y su significado?
Sí, que la enfermedad no es ni una fatalidad del destino ni un castigo de Dios, sino que es una herramienta de crecimiento espiritual. Las enfermedades adquiridas (de esta vida) vienen como consecuencia de no saber o no querer asumir las pruebas que nos ha tocado vivir en esta encarnación, o porque se ha reprimido el interior espiritual, no actuando ni viviendo de acuerdo con los sentimientos.(…)

HASTA AQUÍ!

Vicent Guillem Primo: Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. Trabaja, se dice en la edición de 2010, en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

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